Teatro Español Previo a la Guerra Civil: Autores, Tendencias y Renovación

Teatro Español Anterior a la Guerra Civil

Panorama General

Teatro Comercial

La hegemonía del teatro de mayor éxito en la época corresponde a Jacinto Benavente. También gozaron de gran aceptación por parte del público el teatro cómico y el teatro en verso.

Tendencias teatrales de éxito:

  • Jacinto Benavente: Autor de una obra caracterizada por la mesura en la composición de situaciones y caracteres, y por el minucioso realismo de la puesta en escena. Los dramas están centrados fundamentalmente en las preocupaciones de la alta burguesía y el drama rural.
  • Teatro Cómico: El más popular entre el público. Música, canto y baile estaban presentes. En esta línea destacan los hermanos Álvarez Quintero, el astracán de Pedro Muñoz Seca y la tragedia grotesca de Carlos Arniches.
  • Teatro en Verso: Siguió la efímera moda del teatro francés con el modelo de Cyrano de Bergerac. Abordó temas históricos o fantásticos y empleó metros modernistas. El principal cultivador fue Eduardo Marquina, que imitaba el teatro francés. En las obras históricas se exaltaban episodios del pasado, mostrando la raza española.

Intentos de Renovación

  • Jacinto Grau: Pretendió superar la estética naturalista con la restauración de la tragedia, la recuperación del mito de Don Juan, la crítica social y la farsa.
  • Miguel de Unamuno: Creó un teatro desnudo, suprimiendo todo lo que no dependiera de la palabra, y alejado de la retórica verbal; un teatro que desvelara la interioridad.
  • José Martínez Ruiz, Azorín: Combatió la estética naturalista con su teatro antirrealista, que debía incluir lo subconsciente y lo maravilloso.
  • Valle Inclán: Comenzó en el simbolismo, adentrándose en la farsa y en nuevas formas de lo trágico hasta culminar en su máxima creación: El esperpento.
  • Federico García Lorca: Comenzó con el teatro modernista y evolucionó hasta la farsa, hacia su teatro imposible y sus tragedias. Es el creador del verdadero teatro poético.

Valle Inclán y el Teatro en Libertad

En su trayectoria dramática se observa una constante voluntad de renovación formal y temática y una pretensión de romper con el teatro de su época. Progresivamente, Valle evolucionó hacia su creación máxima, el esperpento, cuyos elementos se observan de manera incipiente en sus primeras obras.

Inicios Dramáticos: Dramas Decadentistas

Con estas obras, Valle aplicó el modernismo al drama, que la estética simbolista había cristalizado en el denominado teatro poético. Valle se alejó del teatro simbolista con la incorporación de personajes con el lenguaje y actitudes realistas, tratados de forma irónica y hasta caricaturesca.

En sus primeras obras (El marqués de Bradomín y El yermo de las almas) Valle dramatiza el tema decimonónico del adulterio, libre de la carga ética de la alta comedia e inmerso en la literatura de fin de siglo. La Dama, enferma, presenta los rasgos de la heroína decadente finisecular.

Dramas de Ambiente Galaico

El crítico Ruiz Ramón agrupa las Comedias Bárbaras, El embrujado y Divinas palabras bajo la denominación de ciclo mítico. Todas las obras de este grupo están relacionadas por sus temas, personajes, atmósferas y significado, y se localizan en una Galicia mítica, intemporal. En ellas se representa una sociedad arcaica, elegida para ofrecer la visión de un mundo en el que la existencia humana se rige por las fuerzas primarias. Los conflictos se centran en la lujuria, la soberbia, la crueldad, el despotismo, el pecado, el sacrilegio, la superstición y la magia.

Comedias Bárbaras

Esta trilogía dramatiza la tragedia de los Montenegro. Sus personajes encarnan impulsos elementales del ser humano y actúan movidos por oscuras razones. El principal es Don Juan Manuel Montenegro, despótico, cruel y violento, pero también justo y caritativo. Representante de la aristocracia rural, simboliza al último de los héroes de un mundo en destrucción. Su grandeza se contrapone a la codicia y vulgaridad de sus hijos (Los lobos), a excepción de Miguelito, el único con algunas virtudes de su padre.

Divinas Palabras

En este drama confluyen el mundo distorsionado de los esperpentos y la estilización decadentista. El personaje de Mari-Gaila, que oscila entre ambos e incluso se separa de ellos, alcanza así una profunda humanidad.

Las Farsas

Valle Inclán es autor de cuatro farsas: La marquesa Rosalinda, Farsa infantil de la cabeza del dragón, Farsa italiana de la enamorada del rey y Farsa y licencia de la reina castiza, todas en verso salvo la segunda. Las tres últimas se encuentran reunidas en Tablado de marionetas para educación de príncipes.

En estas obras, Valle introduce personajes de la farándula, el uso de disfraces y el teatro dentro del teatro, buscando la ruptura del efecto de realidad escénica.