Introducción
Dentro del Barroco se suelen establecer dos tendencias principales: el conceptismo y el culteranismo, aunque sin duda existen obras y autores que no podrían encuadrarse en ninguna de las dos. En el conceptismo y el culteranismo subyace un profundo escepticismo vital que provoca una huida en dos direcciones distintas y complementarias: la conceptual y la culta. Ambas corrientes barrocas rompen con el equilibrio renacentista y acuden a menudo a similares recursos literarios.