El gobierno de los Austrias del Siglo XVII se caracteriza por la figura del valido, un cargo no
oficial que recaía en una persona de confianza del rey, en la que delegaba buena parte de las
labores del gobierno. Llegaron a tener un poder enorme y provocaban el recelo de los nobles
de la Corte. El principal valido de Felipe III (1598-1621) fue el duque de Lerma; el más
importante de Felipe IV (1621-1665) fue el Conde-Duque Sigue leyendo