Simbología en la obra de Miguel Hernández
La obra de Miguel Hernández eleva las experiencias más dolorosas y trágicas a un plano de belleza y dignidad mediante el uso de símbolos e imágenes que reflejan su mundo interior: temores, anhelos y penas. Entre los símbolos más recurrentes están el rayo, el fuego, el toro, la tierra y la sangre, cuya significación varía según la etapa de su producción.
Simbología principal
- Toro: Símbolo de virilidad, nobleza, fuerza y brío, y a la vez, de destino trágico. Profecía de su destino. Erotismo, amor, conciencia de muerte, destino trágico del hombre, nacido para morir. Símbolo de fuerza y virilidad con poder fecundador. Al igual que el hombre, víctima impotente del destino.
- Rayo: Representa la muerte que pende sobre el poeta. Símbolo de muerte cósmica. El rayo, como antes el silbo, siempre vulnerado, es símbolo de muerte.
- Cuchillo carnívoro: El amor como agonía, símbolo de un fantasma homicida hiriente y perseguidor. Violencia y destrucción se suceden vertiginosamente en un movimiento furioso que expresa el nacimiento del poeta marcado por la desgracia. Una ecatombe universal se produjo y cayó sobre él todo el odio del mundo y todo el furor cósmico. Idea extraída de la relación del color plateado entre el cuchillo-espada y brillo estelar.
- Espada: Símbolo de muerte desde su corazón, de muerte diaria.
- Piedra: Símbolo en Miguel Hernández de frialdad y dureza.
- Barro: Material con que se fabrica la semilla humana.
- Fuego: Pasión del poeta.
- Hielo: Frialdad de la amada.
Simbología en Viento del pueblo
- Viento: Los versos del poeta; el poeta mismo, su voz y la voz del pueblo que representa. “Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas”.
- Agua: Sudor del jornalero, esfuerzo, trabajo del hombre.
- Sangre: La sangre, líquido vital, se agiganta amenazadora como fuerza sagrada que domina al hombre con su dictamen feroz, como si estuviera acometido por «herramientas de muerte, rayos, hachas». Su vida misma al servicio de la lucha. Delata la angustia y la crisis existencial del poeta plasmado en las imágenes desgarradas de «Sino Sangriento». Sinónimo de tragedia y muerte lo persigue desde su nacimiento; la sangre define lo humano, cada persona es «otro borbotón de sangre», «otra cadena», y la Humanidad es un conjunto de sangres, un río de sangres.
- Boca: Su canción, su verso. El poeta considera la sangre y la boca como armas no mortíferas.
- Especies animales: Simbolizan la fuerza natural. Lobo, buey, toro, cuervo… Los ruiseñores, por ejemplo, se identifican con los poetas y cantan las desdichas del pueblo al que defienden con la sangre y con la boca “como dos fusiles fieles!”.
Lenguaje de Miguel Hernández
El lenguaje de Miguel Hernández es enérgico y cuidado, repleto de metáforas personales que evolucionan desde elementos cotidianos hacia una expresión más primitiva y esencial. Su poesía refleja la conciencia de un destino trágico, convirtiendo su sufrimiento personal y colectivo en una obra universal que ensalza la lucha, la esperanza y la dignidad humana.