Segunda República Española: Causas, Reformas y Consecuencias

B10–1 Las Causas de la Segunda República y la Crisis Económica Mundial de los Años 30

Causas de la Segunda República

  1. Oposición al sistema político monárquico: Desde 1930, los principales partidos opositores (republicanos, socialistas, anarquistas y nacionalistas catalanes y gallegos) se unieron en el Pacto de San Sebastián (17 de agosto de 1930). Su objetivo era instaurar la República y otorgar autonomía a Cataluña, para lo cual consideraban necesario un alzamiento militar respaldado por civiles.

  2. Intentos de sublevación:

    • El 12 de diciembre de 1930, los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández lideraron la Sublevación de Jaca, proclamando la República en dicha guarnición y marchando hacia Huesca. Sin embargo, fueron detenidos y ejecutados.
    • El 15 de diciembre de 1930, se produjo un nuevo levantamiento en el aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid) con un desenlace similar.
  3. Elecciones municipales del 12 de abril de 1931: La Conjunción Republicano-Socialista ganó en 41 de las 50 capitales de provincia. Aunque eran elecciones municipales, se interpretó como un referéndum contra la monarquía. Ante este resultado, el rey Alfonso XIII decidió exiliarse, y el 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República.

La Crisis Económica Mundial de los Años Treinta

La crisis económica mundial de los años treinta, iniciada con el crack de la Bolsa de Nueva York en 1929, tuvo un impacto menor en España debido a su economía cerrada y protegida. No obstante, sus efectos se hicieron sentir a partir de 1933 y afectaron el desarrollo de reformas en la Segunda República.

Principales Consecuencias:

  1. Contracción del comercio exterior: La caída de exportaciones por el proteccionismo de países como Francia e Inglaterra y la bajada de precios en los mercados internacionales.
  2. Colapso de inversiones extranjeras: La crisis y la inestabilidad política desalentaron la llegada de capital.
  3. Cambio en los flujos migratorios: La emigración a América y Francia se redujo, mientras que aumentaron los retornos, agravando el desempleo.

A pesar del contexto global, los principales problemas económicos de la Segunda República provinieron del interior:

  1. Boicot de terratenientes y capitalistas, que obstaculizaron las reformas.
  2. Alta conflictividad social, con movilizaciones de campesinos y obreros.

B10–2 Fuerzas de Apoyo y Oposición a la República

La Segunda República contó con un respaldo inicial amplio y variado, desde sectores obreros hasta parte de la burguesía, abarcando diferentes ideologías. Aunque todos compartían el rechazo al sistema monárquico, sus objetivos diferían: algunos buscaban una revolución social, mientras que otros solo querían modernizar el país y acabar con la corrupción.

Fuerzas de Apoyo

  • Izquierda: Incluía partidos republicanos como Acción Republicana de Azaña, el Partido Radical-Socialista de Marcelino Domingo, la ORGA (Organización Republicana Gallega) y Esquerra Republicana de Catalunya, que en 1934 se fusionaron en Izquierda Republicana. También eran clave los partidos y sindicatos obreros como el PSOE, PCE y UGT, con el socialismo participando desde el Pacto de San Sebastián.

  • Centro: Representado por el Partido Radical de Alejandro Lerroux, que había perdido definición ideológica y se convirtió en refugio de exmonárquicos descontentos y republicanos de tendencia moderada.

  • Derecha: Destacaba la Derecha Liberal Republicana de Niceto Alcalá Zamora, un exconservador que terminó apoyando la República. También se sumó el PNV, debido al carácter autonomista de la Constitución de 1931.

Fuerzas de Oposición

  • Anarquistas: Aunque al principio apoyaron la República, pronto la consideraron enemiga de la clase obrera, sobre todo por la lentitud en la reforma agraria. La FAI y la CNT promovieron revueltas obreras y campesinas, a las que el gobierno respondió con dureza (ejemplo: Sucesos de Casas Viejas).

  • Derechas, divididas en tres grandes grupos:

    • Derecha posibilista: Buscaba acceder al poder democráticamente para convertir la República en conservadora. Destacó la CEDA de Gil Robles, apoyada por la Iglesia y sectores católicos de la burguesía y el campo.
    • Monárquicos y antirrepublicanos: Querían derrocar la República y restaurar la monarquía. Aquí estaban el Partido Carlista de Fal Conde y Renovación Española, liderada por Calvo Sotelo, con apoyo militar.
    • Extrema derecha totalitaria: Inspirada en el fascismo, representada por Falange Española de las JONS, dirigida por José Antonio Primo de Rivera, aunque en esta etapa su impacto aún era limitado.
  • Ejército: Dividido entre republicanos y monárquicos, hubo constantes conspiraciones. El golpe más destacado fue el de Sanjurjo en 1932, fallido por falta de coordinación.

  • Iglesia: Se opuso a la República desde el principio, sobre todo por sus políticas laicistas. La expulsión del cardenal Segura y las reformas contra la influencia eclesiástica intensificaron este conflicto.

B10–3 Reformas Impulsadas Durante el Bienio Reformista de la República

La Reforma Agraria

La reforma agraria fue el proyecto económico y social más ambicioso de la República, pero también uno de los más problemáticos.

Desde el inicio, el gobierno provisional tomó medidas para proteger a arrendatarios y jornaleros, pero la aprobación de una ley definitiva se retrasó debido a desacuerdos sobre su aplicación. Finalmente, la Ley de Reforma Agraria se aprobó en septiembre de 1932, con el objetivo de acabar con el latifundismo improductivo. Sin embargo, su aplicación fue lenta y burocrática, y el sistema de expropiación con indemnización dependía de los recursos del Estado, lo que limitó su impacto. El resultado fue decepcionante: los campesinos no vieron mejoras inmediatas y, alentados por el movimiento anarquista, recurrieron a la ocupación ilegal de tierras, mientras que los terratenientes reaccionaron con hostilidad.

Política Religiosa

La Constitución de 1931 estableció la separación entre Iglesia y Estado, lo que llevó al gobierno republicano a aplicar varias medidas que fueron vistas como una provocación por parte del clero:

  • Eliminación del presupuesto de clero y culto en un plazo de dos años.
  • Disolución de la Compañía de Jesús y confiscación de sus bienes.
  • Prohibición a las órdenes religiosas de impartir enseñanza.
  • Reconocimiento del matrimonio civil y del divorcio.

Estas medidas aumentaron la tensión entre la República y la Iglesia.

Reformas Laborales

El gobierno republicano impulsó diversas reformas laborales con el objetivo de mejorar las condiciones de los trabajadores:

  1. Creación de Delegaciones de Trabajo y promoción de seguros sociales.
  2. Reducción de la jornada laboral en el campo.
  3. Aprobación de la Ley de Contratos de Trabajo y la Ley de Jurados Mixtos por Largo Caballero (ministro de Trabajo y líder de la UGT).

Los Jurados Mixtos, inspirados en los comités paritarios de la dictadura de Primo de Rivera, regulaban las relaciones laborales entre patronos y obreros. Sin embargo, fueron rechazados por la CNT, que los veía como un freno a la acción sindical. Pese a estas reformas, no hubo un plan efectivo contra el desempleo.

B10- 4 Constitución de 1931

Tras las elecciones a Cortes Constituyentes de junio de 1931, la izquierda obtuvo una clara victoria, con una mayoría formada por socialistas, republicanos de izquierda y Esquerra Republicana de Cataluña. Los radicales también lograron una representación significativa, mientras que los monárquicos y la derecha fueron minoritarios.

En diciembre de 1931, las Cortes aprobaron la Constitución de la Segunda República, un texto avanzado que establecía España como una “República democrática de trabajadores” y garantizaba derechos y libertades inéditos hasta ese momento.

Principales Características de la Constitución

  • Soberanía nacional y derechos ciudadanos amplios, superando a las constituciones del siglo XIX.
  • Sufragio universal para mayores de 23 años, incluyendo por primera vez el voto femenino.
  • Autonomías regionales posibles dentro de un Estado unitario.
  • Propiedad privada subordinada al interés de la economía nacional, permitiendo nacionalizaciones.
  • Poder legislativo fuerte, con Cortes unicamerales elegidas por sufragio universal.
  • Estado laico, con libertad de culto, pero con restricciones a la Iglesia (como la prohibición de la enseñanza).
  • Educación pública y laica como función esencial del Estado.

Asuntos Polémicos

Los puntos más conflictivos de la Constitución fueron:

  • Cuestión religiosa: La derecha se opuso a las medidas laicistas, como la prohibición de la enseñanza religiosa.
  • Autonomías: El debate sobre la descentralización generó enfrentamientos entre republicanos y conservadores.
  • Sufragio femenino: La diputada Clara Campoamor defendió el voto femenino, mientras que Victoria Kent se opuso, argumentando que las mujeres aún estaban influenciadas por la Iglesia y podrían favorecer a la derecha.

La Revolución de Asturias de 1934: Causas, Desarrollo y Consecuencias

Causas

La Revolución de Asturias fue el resultado de un clima político tenso. Tras la victoria electoral de la derecha en 1933, los socialistas comenzaron a plantearse la posibilidad de una revolución popular, similar a lo que había ocurrido en Europa, con la subida de Hitler al poder en Alemania (1933) y la instauración de un régimen autoritario en Austria (1934). Estos eventos fueron interpretados por la izquierda como una amenaza para la democracia en España. El detonante directo fue la formación del gobierno del 4 de octubre de 1934, que incluía a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), un partido ultraconservador que fue visto como un avance hacia el fascismo. La entrada de la CEDA en el gobierno fue considerada por los socialistas como un ataque a las reformas sociales y un intento de instaurar una dictadura de derecha.

Desarrollo

El 5 de octubre de 1934, la UGT (Unión General de Trabajadores) convocó huelgas y manifestaciones en varias ciudades, pero la respuesta fue débil, ya que el ejército sofocó rápidamente los disturbios. Sin embargo, la insurrección adquirió fuerza en Asturias, donde los socialistas, anarquistas y comunistas formaron una alianza regional llamada Alianza Obrera. Los obreros asturianos, principalmente mineros, ocuparon la región con apoyo de armas y dinamita, proclamando la Revolución Socialista de los Consejos Obreros. En Asturias, los revolucionarios sustituyeron a los ayuntamientos por comités obreros que se encargaron de la gestión de los recursos, incluyendo alimentos, transportes, agua y electricidad. Oviedo fue sitiada y se enfrentaron a las fuerzas del orden. El gobierno respondió enviando tropas de la Legión y los regulares desde África, lideradas por el general Yagüe, con el apoyo de tropas provenientes de Galicia dirigidas por López Ochoa. Todo el operativo fue supervisado desde Madrid por el general Franco. Para el 18 de octubre, la rebelión había sido completamente sofocada.

Consecuencias

La represión fue extremadamente dura. Las víctimas mortales fueron entre 1.000 y 2.000 insurrectos, alrededor de 300 miembros de las fuerzas de seguridad y ejército, y más de 30 sacerdotes y religiosos. Además, se produjeron 30.000 detenciones y varias condenas a muerte, aunque los máximos responsables fueron indultados, mientras que los dirigentes secundarios fueron ejecutados. La represión y el uso del ejército para sofocar el levantamiento marcaron un giro más conservador en la política del gobierno. Asturias, y en particular Oviedo, fue la región más castigada, con la destrucción de importantes símbolos de la ciudad, como la Cámara Santa y la Universidad, cuya biblioteca fue quemada. Las fuerzas destruyeron el Teatro Campoamor.

B10-6 Causas de la Formación del Frente Popular

La polarización política fue una de las principales causas de la formación del Frente Popular. La Revolución de Octubre de 1934 y su posterior represión provocaron una radicalización de las posiciones tanto de la izquierda como de la derecha. Tras la represión, la izquierda vio la necesidad de unirse para defender sus intereses y contrarrestar el avance de la derecha y el fascismo en Europa. La Internacional Comunista recomendó la creación de frentes antifascistas que unieran a todas las fuerzas de izquierda, lo que impulsó la formación del Frente Popular en España. Además, tras el bienio conservador (1933-1935), la izquierda comprendió que debía unirse para frenar la reacción de la derecha y conseguir la amnistía de los dirigentes populares que habían sido detenidos tras la revolución de Asturias. Así, el Frente Popular se configuró como una coalición que aglutinaba a todos los sectores de la izquierda, desde los republicanos de Azaña hasta los comunistas, e incluso contó con el apoyo de los anarquistas. Por otro lado, la derecha formó varias coaliciones, como la CEDA y el Bloque Nacional, pero no lograron unirse en una candidatura única.

Primeras Actuaciones del Frente Popular

Tras ganar las elecciones de febrero de 1936, el Frente Popular adoptó varias medidas importantes:

  • Amnistía para los detenidos tras la revolución de 1934, aunque ya habían sido liberados en su mayoría por las multitudes.
  • Restauración de la autonomía de Cataluña, suspendida tras la revolución de 1934, y el regreso de Lluis Companys a la presidencia de la Generalitat.
  • Reforma agraria: se aceleró el reparto de tierras a los campesinos, con una mayor expropiación entre marzo y julio de 1936.
  • Cambio en la presidencia: se destituyó a Alcalá Zamora y Azaña fue elegido presidente de la República.

Reacción de la Derecha

La situación fue recibida con gran rechazo por las fuerzas de derecha. Muchos propietarios de tierras se opusieron a las medidas del gobierno, algunos empresarios industriales cerraron fábricas y expatriaron capitales, y la Iglesia lanzó nuevas campañas contra la República. Por su parte, Falange Española asumió un papel destacado, alimentando un clima de violencia y enfrentamiento. Grupos de falangistas crearon patrullas armadas que llevaron a cabo acciones violentas contra los líderes de la izquierda, siendo respondidas por los sectores más radicalizados de la izquierda. Este clima de violencia y polarización fue una estrategia que favoreció a aquellos sectores que buscaban un golpe de Estado militar contra la República.

B10–7 Relación de la Guerra Civil Española con el Contexto Internacional

La Guerra Civil en el Contexto Europeo

La Guerra Civil española tuvo una gran repercusión internacional. Mientras algunos la consideraban un prólogo de la Segunda Guerra Mundial, otros intentaron aislarla para evitar que se extendiera por Europa. Sin embargo, la intervención extranjera fue clave en el desarrollo del conflicto, ya que ambos bandos recibieron apoyos del exterior, aunque de manera muy desigual.

El Apoyo a los Sublevados

Los franquistas contaron con la ayuda de Alemania, Italia y Portugal, todas con regímenes autoritarios. Alemania, bajo el mando de Hitler, envió la Legión Cóndor, que participó en bombardeos como el de Guernica y proporcionó artillería y pilotos. Italia, dirigida por Mussolini, aportó miles de soldados del Corpo Truppe Volontarie, así como aviones y barcos, interviniendo en batallas clave como la de Guadalajara. Portugal, bajo la dictadura de Salazar, facilitó el envío de voluntarios conocidos como los Viriatos y ofreció apoyo diplomático y logístico. Además, la Iglesia católica, tanto en España como en el extranjero, respaldó a los sublevados, presentando la guerra como una cruzada contra el comunismo y el ateísmo.

El Apoyo a la República

Por su parte, la Unión Soviética y México fueron los principales aliados del gobierno republicano. La URSS, liderada por Stalin, envió armas, tanques y asesores militares, aunque exigió a cambio el traslado del oro del Banco de España a Moscú. México, con Lázaro Cárdenas al frente, ofreció apoyo diplomático y envió armamento, medicinas y suministros. Además, las Brigadas Internacionales, integradas por unos 15.000 voluntarios antifascistas de más de cincuenta países, participaron en batallas clave como la defensa de Madrid y la del Ebro.

El Comité de No Intervención

Las democracias occidentales, especialmente Gran Bretaña y Francia, promovieron un Pacto de No Intervención para evitar que el conflicto se extendiera por Europa. Firmado por 25 países, prohibía la venta de armas a los contendientes. Sin embargo, mientras que Francia y el Reino Unido negaron ayuda a la República, Alemania e Italia incumplieron el acuerdo y siguieron apoyando activamente a los sublevados.

Estados Unidos y la Sociedad de Naciones

Estados Unidos adoptó una postura de neutralidad, pero varias empresas estadounidenses, como Ford, General Motors y TEXACO, suministraron vehículos, combustible y otros recursos clave al bando franquista. Mientras tanto, la República intentó que la Sociedad de Naciones tomara medidas contra Alemania e Italia por su intervención en el conflicto, pero la organización tardó más de un año en emitir una resolución.

B10–9 Costes Humanos y Consecuencias Económicas de la Guerra Civil

Consecuencias Económicas

La guerra dejó una gran destrucción en infraestructuras y bienes materiales. La producción agraria cayó un 20% y la industrial más del 30%. La renta per cápita disminuyó casi un 30% y no se recuperó hasta 1952.

Ambos bandos recibieron apoyo militar extranjero, lo que generó una deuda adicional. En general, el país quedó devastado, con un grave atraso económico y escasez que duró décadas.

Costes Humanos

El número total de víctimas superó las 500.000 personas, entre caídos en combate y represaliados en la retaguardia.

En la zona franquista, se ejecutó a unos 120.000 republicanos, incluyendo maestros e intelectuales como Federico García Lorca.

En la zona republicana, grupos incontrolados mataron a unas 50.000 personas, en su mayoría conservadores y religiosos.

Entre las matanzas más graves destacan Badajoz (1936), con 4.000 fusilados por los franquistas, y Paracuellos del Jarama (1936), con cientos de presos republicanos ejecutados.

Consecuencias Sociales

La guerra dejó profundas huellas en la estructura social de España. La represión franquista continuó tras la victoria, lo que intensificó los efectos negativos en la sociedad.

  1. Fusilamientos y encarcelamientos: Entre 28.000 y 50.000 personas fueron fusiladas por razones políticas. Muchas otras fueron encarceladas, especialmente aquellas vinculadas a la República, lo que generó un ambiente de terror y sufrimiento familiar.
  2. Depuración de la administración pública: Miles de funcionarios públicos fueron separados de sus cargos o sancionados debido a su apoyo a la República, afectando al sistema educativo y administrativo del país.
  3. El exilio: Alrededor de 500.000 españoles se exiliaron, especialmente a Francia, México y Argentina. Muchos nunca regresaron, y los que lo hicieron lo hicieron años después, dejando una marcada pérdida de intelectuales y trabajadores.
  4. Desplazamientos y refugiados: La huida de la población republicana, principalmente hacia Cataluña y el Levante, dejó a miles de refugiados, incluyendo a 13.000 niños evacuados a otros países. Al final de la guerra, muchos se refugiaron en Francia, donde fueron internados en campos de concentración.

B10- 10 Fases de la Guerra Civil Española (1936-1939)

  1. Fase 1: Avance franquista hasta Madrid (julio – noviembre 1936) Tras el golpe de Estado, los sublevados avanzaron rápidamente gracias al ejército de África, que cruzó el Estrecho con ayuda alemana e italiana. Yagüe tomó Badajoz y Franco ocupó Toledo tras liberar el Alcázar. Mientras, Mola avanzó desde Navarra, cortando la conexión con Francia y liberando Oviedo. A finales de octubre, los franquistas llegaron a las puertas de Madrid. La defensa republicana, organizada por Vicente Rojo y la Junta de Defensa de Madrid, junto con la llegada de las Brigadas Internacionales, logró frenar el asedio bajo el lema “No pasarán”.

  2. Fase 2: Batallas en torno a Madrid y ocupación del Norte (diciembre 1936 – octubre 1937) Ante la resistencia de Madrid, los franquistas intentaron rodearla con las batallas del Jarama (febrero) y Guadalajara (marzo), pero fracasaron. La derrota italiana en Guadalajara supuso un duro golpe para Franco, ya que demostró la capacidad del Ejército Popular. A partir de entonces, los sublevados cambiaron de estrategia y centraron sus esfuerzos en el frente norte, donde la superioridad aérea y artillera franquista resultó decisiva. En abril, la aviación alemana bombardeó Guernica, causando un gran impacto internacional. En junio cayó Bilbao tras la ruptura del “Cinturón de Hierro”, y en agosto Santander. Finalmente, tras semanas de intensos combates, en octubre de 1937 las tropas franquistas ocuparon Asturias, asegurando todo el frente norte. Con ello, la República perdió su principal zona industrial y minera, quedando en una posición mucho más débil para continuar la guerra.

  3. Fase 3: Ofensiva hacia el Mediterráneo (noviembre 1937 – junio 1938) El Ejército Popular republicano, reorganizado por Vicente Rojo, logró tomar Teruel en el invierno de 1937-38, pero los franquistas lo recuperaron en febrero. La campaña de Aragón llevó a Franco hasta el Mediterráneo en abril, dividiendo el territorio republicano en dos. Aunque podría haber atacado Cataluña, prefirió avanzar hacia el sur, encontrando resistencia en Valencia.

  4. Fase 4: Batalla del Ebro y fin de la guerra (julio 1938 – abril 1939) La ofensiva republicana en el Ebro (julio-noviembre) fue su última gran batalla, con el objetivo de reunir de nuevo las dos zonas republicanas y ganar tiempo en un contexto internacional tenso. Sin embargo, los franquistas, con apoyo alemán e italiano, lograron resistir y contraatacar, forzando la retirada republicana. En enero de 1939, Franco entró en Barcelona sin apenas oposición, marcando el principio del fin de la guerra. En febrero cayó Cataluña y miles de republicanos cruzaron la frontera hacia Francia en el exilio. En marzo, el coronel Casado dio un golpe en Madrid para negociar la paz, pero Franco solo aceptó la rendición total. Finalmente, el 28 de marzo los franquistas entraron en Madrid sin resistencia y dictadura.