Pío Baroja y el Pesimismo Existencial en “El Árbol de la Ciencia”
Pío Baroja, miembro destacado de la Generación del 98, se caracteriza por su pesimismo existencial y crítica social hacia una España en crisis tras la pérdida de las colonias. Junto a Miguel de Unamuno, Azorín, Antonio Machado, Valle-Inclán y Maeztu, Baroja compartió una visión crítica del país y un enfoque filosófico centrado en la desilusión existencial.
En “El árbol de la ciencia” (1911), el protagonista, Andrés Hurtado, un joven estudiante de medicina, enfrenta dilemas filosóficos y científicos que reflejan la crisis existencial de la época. La novela muestra el escepticismo de Baroja hacia la ciencia como solución y profundiza en la lucha del individuo por encontrar sentido en un mundo que se percibe vacío.
La influencia de Schopenhauer, filósofo alemán, es notable en Baroja, especialmente en su visión del pesimismo y la voluntad humana como fuerzas irracionales que guían la vida. Esta influencia se refleja en la concepción de la vida de Baroja como algo trágico y sin sentido, alineándose con su crítica a las estructuras sociales y científicas.
Federico García Lorca y el Neopopularismo en “La Casada Infiel”
El poema “La casada infiel” pertenece al Romancero gitano, obra de Federico García Lorca publicada en 1928 en la Revista de Occidente. Esta obra pertenece a la etapa neopopularista del autor, que finaliza en 1929 con el inicio de su etapa surrealista.
El neopopularismo es una tendencia dentro de la poesía de la Generación del 27 con elementos tradicionales: el romance (forma métrica con rima asonante en los versos pares), el mundo gitano y la poesía popular andaluza, pero fusionándose con elementos de las Vanguardias: imágenes sorprendentes, símbolos intuitivos y fragmentarismo.
En Romancero gitano, Lorca idealiza y mitifica el mundo gitano, representado como un destino trágico, marcado por la pasión y el choque con las normas sociales. “La casada infiel” se diferencia de otros romances del libro porque su narrador es un protagonista en primera persona, mientras que en la mayoría de los otros poemas el narrador es externo o mítico. Esto proporciona un tono más íntimo y confesional, acentuando la intensidad emocional del relato. Además, no recoge diálogo entre los personajes, lo que refuerza la idea de que el narrador está contando un recuerdo más que una escena viva.
Rubén Darío y el Modernismo en “Cantos de Vida y Esperanza”
El poema “Caracol” pertenece al poemario titulado Cantos de vida y esperanza del nicaragüense Rubén Darío, máximo representante de la lírica modernista en lengua española y su introductor en España. El modernismo es un movimiento literario que se desarrolló durante el periodo de “Fin de siglo” en Hispanoamérica y en España.
En los tres principales libros de Rubén Darío (Azul, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza) se manifiestan las características propias del modernismo literario. Sin embargo, cada uno de estos tres poemarios presenta rasgos temáticos y formales específicos. Azul y Prosas profanas representan un modernismo más esteticista, formalista, escapista, muy influido por el arte del parnasianismo francés; mientras que en Cantos… (1905) aflora una poesía más reflexiva y profunda, en la que aparece la tendencia intimista que, sin descuidar la belleza formal, expresa sentimientos y preocupaciones más personales. Es decir, se produce una atenuación de los efectos formales del modernismo y, por el contrario, una intensificación de la poesía intimista y reflexiva, de la que este poema es un buen exponente.
Emilia Pardo Bazán y el Realismo Espiritualista en “Insolación”
El fragmento pertenece a la novela titulada “Insolación. Historia amorosa” (1889) de Emilia Pardo Bazán, específicamente del capítulo XXI. Al igual que Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas “Clarín”, Emilia Pardo Bazán se inscribe en la línea de un realismo sostenido con influencias de la novela espiritualista rusa (Tolstoi, Dostoievski). “Insolación” inicia la fase espiritualista del sostenido realismo que caracteriza a la autora a lo largo de toda su producción literaria.
Los elementos realistas presentes en este fragmento son:
- El empleo del narrador omnisciente.
- El análisis psicológico de la protagonista por medio del empleo de la técnica narrativa del estilo indirecto libre, que nos muestra el debate interno de Asís entre lo que quiere (pasión amorosa: “punzada del corazón”) y lo que debe hacer (“decoro” y “amor propio”).
- La intención crítica de cuando Emilia Pardo Bazán denuncia la doble moral sexual de la época, que medía con diferente rasero comportamientos idénticos según correspondieran a hombres o mujeres.
Quizá el conflicto que mantiene Asís en este pasaje no hubiera tenido lugar si hubiese sido un hombre. Sin embargo, en el fragmento se percibe una huella del naturalismo, del que la autora criticó, por un lado, el tratamiento de temas escabrosos y, por otro, el determinismo. La autora asimila algunas de sus características, tales como: “las hieles”, donde el narrador omnisciente indica que la especie de pesadilla de la protagonista no es el efecto “provocado por la acción del calor del lecho sobre los lóbulos cerebrales”, puesto que el narrador intenta explicar la indigestión de Asís y su pesadilla atendiendo a razones médicas: la ocupación del estómago y el calor sobre los lóbulos cerebrales.