Don Juan Tenorio de José Zorrilla: Un Clásico del Romanticismo Español
Don Juan Tenorio, obra del siglo XIX escrita por José Zorrilla, es una pieza fundamental del Romanticismo y una de las obras más importantes del teatro español. La obra refleja las condiciones de la época y presenta a Don Juan, uno de los personajes más emblemáticos de la literatura española y un aporte significativo a la cultura universal.
Argumento y Evolución del Personaje
La obra comienza con el regreso de Don Juan a Sevilla, donde hace una apuesta con Luis Mejía: seducir a una novicia, doña Inés. Para lograrlo, la rapta y mata a su padre. A lo largo de la obra, Don Juan se enamora verdaderamente de doña Inés, pero se ve obligado a huir. Al regresar, debe enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Finalmente, se arrepiente antes de morir, salvándose gracias al amor de doña Inés.
Importancia Literaria y Trascendencia
La importancia literaria de esta obra radica en la creación del mito de Don Juan, prototipo de hombre orgulloso, descreído de los valores tradicionales, seductor y amante de la libertad. Este personaje se inspira en el protagonista de El burlador de Sevilla de Tirso de Molina.
Es crucial la evolución de la personalidad de Don Juan. Inicialmente, es un hombre mujeriego y egocéntrico, pero evoluciona gracias al amor de doña Inés, que lo lleva a la reflexión y la transformación. Como él mismo expresa: “No, el amor que hoy se atesora en mi corazón no es un amor terrenal como el que sentí hasta ahora”.
La obra ha tenido una gran trascendencia a lo largo de la historia, y en la actualidad se siguen representando numerosas adaptaciones de la obra de Zorrilla.
La Poesía de Juan Ramón Jiménez: Del Modernismo a la Poesía Pura
Los poemas escogidos de Juan Ramón Jiménez se enmarcan en el Modernismo y la Generación del 27. Representan la evolución del autor, desde un Modernismo inicial, marcado por lo erótico-decadentista, pasando por una etapa positiva en su diario, hasta llegar a una poesía pura.
Búsqueda de la Trascendencia y la Perfección
Su importancia literaria reside en la búsqueda del autor por la trascendencia a través de un ideal: “el yo puro, yo perfecto”. Su poesía se caracteriza por el intento de encontrar el nombre exacto de las cosas, es decir, la desnudez poética, combinada con un marcado anhelo de perfección y belleza. El propio autor afirma: “Que mi palabra sea la cosa misma”. Para él, la poesía representa el conocimiento de uno mismo y de la realidad.
Crisis Religiosa y Renovación Ortográfica
Juan Ramón atraviesa una crisis religiosa que se refleja en su obra y que resuelve con el concepto de poeta-dios. Esta idea le permite representarse como un dios de su propio universo, en el cual se crea y se regenera.
Destaca también su intento de renovación ortográfica, basado en la creencia de que se debe escribir como se habla. Esto se aprecia en palabras como “intelijencia” o “esacto” a lo largo de su obra.
Tres sombreros de copa de Miguel Mihura: Innovación y Crítica Social en el Teatro del Humor
Tres sombreros de copa, escrita por Miguel Mihura en la segunda mitad del siglo XX, pertenece al teatro del humor. Aunque fue escrita antes de la Guerra Civil, Mihura no pudo estrenarla hasta los años 50.
Humor Irónico y Lenguaje Disparatado
Se trata de una obra de humor irónico e innovador, logrado a través de un lenguaje disparatado que contrasta con la situación, y por los múltiples y extraños personajes que Mihura presenta.
Argumento y Crítica a la Burguesía
La obra narra la noche previa a la boda de Dionisio y Margarita. Durante esta noche, Dionisio conoce a Paula, lo que le genera dudas sobre su matrimonio. Sin embargo, finalmente se acobarda y rechaza la idea de fugarse con Paula.
Es interesante observar la evolución de Dionisio, que deja de interesarse por su prometida Margarita (una burla de lo cursi por parte de Mihura) para interesarse por Paula. También destaca el personaje de Don Sacramento como parodia de la burguesía.
Mihura realiza una crítica a las clases altas conservadoras y a sus ideas tradicionalistas mediante la burla y el efecto sorpresa. Ejemplos de esto son: “¿Y hace mucho que es usted negro?” o “Las personas honradas se tienen que retratar de uniforme”.
Lo más destacable de la obra, además del humor, es la mezcla de lo patético y lo cómico, junto con la progresiva toma de conciencia del protagonista.
La Narrativa Española Después de 1936
Años 40: Realismo Tradicional y Tremendismo
Tras la Guerra Civil, se perdieron las referencias literarias anteriores debido al exilio y muerte de muchos autores. La censura política, religiosa y sexual se acentuó, lo que impulsó la creatividad de los autores. La guerra civil se convirtió en un tema principal, tratado de forma directa o indirecta. Además, se produjo un cierre a Europa, impidiendo la entrada de literatura (Madrid de Corte a Checa).
Se distinguen dos subetapas:
- Realismo tradicional: Recupera el realismo del siglo XIX, adaptándolo a la posguerra. Es una novela triunfalista que defiende los valores del régimen. Autores como Miguel Delibes (El camino).
- Tremendismo (novela existencial): Crítica directa a través de temas como la soledad, la muerte y la frustración. Presenta personajes marginados, desarraigados y angustiados. Se utiliza una estructura lineal o circular, sin saltos temporales, y el narrador en primera persona. Destaca Camilo José Cela (La familia de Pascual Duarte).
Años 50: Realismo Crítico
Surge el realismo crítico debido a una relajación de la censura. Se caracteriza por el objetivismo, la fijación del escenario, la reducción del tiempo, la presencia del personaje colectivo y la fragmentación de la historia en escenas. Los temas principales son la vida diaria, el éxodo rural, el caciquismo y la marginación.
Dos tendencias:
- Neorrealismo: Crítica difusa y objetivismo, con preocupación por la pérdida de valores éticos. Sánchez Ferlosio (El Jarama).
- Realismo social: Más subjetivo, con una fuerte crítica y la ideología del autor. Camilo José Cela (La colmena).
Años 60: Novela Experimental
La narrativa española experimenta un cambio debido al cansancio del realismo social, la aparición del realismo mágico y las corrientes renovadoras extranjeras. Surge la novela experimental, que se centra más en la forma que en el contenido. Se rompe el orden cronológico, se introduce el perspectivismo (mezcla de narradores en 1ª, 2ª y 3ª persona), se recupera el monólogo interno y se eliminan los signos de puntuación.
Autor destacado: Miguel Delibes (Cinco horas con Mario).
A partir de 1975: Diversidad de Tendencias
A partir de la publicación de La verdad sobre el caso Savolta, la novela se caracteriza por el interés en la historia contada, el aumento de escritoras, la unión de periodismo y escritura, y la multiplicación de títulos. Se pueden identificar diversas tendencias:
- Novela de intriga.
- Novela histórica (Javier Marías, Corazón tan blanco; Arturo Pérez Reverte, Alatriste).
- Novela del novelar (el tema es la creación literaria).
- Novela intimista (José Millás, Cerbero son las sombras; Javier Marías, Tu rostro mañana).
- Novela testimonial (problemas sociales).
- Novela experimental.
La Poesía Española Después de 1936
Poesía de la Guerra (Años 30): Miguel Hernández
Destaca Miguel Hernández, poeta autodidacta influenciado por Góngora y la Generación del 27. Su obra se caracteriza por una gran imaginación metafórica y se divide en dos etapas:
- Primera etapa: Influencia de Góngora (Perito en lunas; El rayo que no cesa).
- Segunda etapa: Más comprometida políticamente (Viento del pueblo; El hombre acecha; Cancionero y romancero de ausencias).
Poesía de Posguerra (Años 40): Arraigada y Desarraigada
Dos tipos de poesía:
- Arraigada: Afín al régimen, intimista, transmite armonía y serenidad. Revistas Garcilaso y Escorial (Generación del 36: Rosales, Panero, Vivanco, Ridruejo).
- Desarraigada: Ideas contrarias al régimen, tono trágico, temas como el sufrimiento y la duda religiosa. Revista Espadaña, Hijos de la ira (Dámaso Alonso), Sombra del paraíso (Vicente Aleixandre).
Otras tendencias: Postismo (Edmundo de Ory), Grupo Cántico (poetas andaluces, modelo: Luis Cernuda), Surrealismo (Miguel Labordeta).
Poesía de Posguerra (Años 50): Poesía Social
Surge la poesía social, contraria al régimen, que busca la transformación de la sociedad. Crítica directa, prosaísmo y perspectiva colectiva. Autores: Gabriel Celaya (Cantos íberos), Blas de Otero (Ángel fieramente humano, Pido la paz y la palabra), José Hierro (Quinta del 42, Cuanto sé de mí).
Poesía de Posguerra (Años 60): Generación de los 50
Se continúa con la poesía social, pero más individual. Autores de la Generación de los 50: Caballero Bonald, Ángel González (Tratado de urbanismo), Jaime Gil de Biedma (Las personas del verbo), José Ángel Valente (A modo de esperanza), José Agustín Goytisolo. Preocupación por el hombre y sus problemas, poesía basada en experiencias personales, temas como el intimismo y la soledad, y un estilo con valores formales, metapoesía, lenguaje personal, ironía y humor.
Poesía desde 1975: Diversidad de Tendencias
Tendencias: poesía experimental, decadentismo y culteranismo (Luis Antonio de Villera), erotismo (Ana Rosetti), poesía de la experiencia (Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes). Temas urbanos, realismo, cotidiano, coloquial y visión pesimista de la vida.
El Teatro Español Después de 1936
Teatro de los Años 40: Comedias Burguesas y Teatro del Humor
Continuación del teatro anterior a 1936, con funciones de entretenimiento y transmisión de ideología.
- Comedias burguesas: Crítica de la burguesía, siguiendo a Benavente. Temas: amor, familia, matrimonio. Autores: Calvo Sotelo, Luca de Tena.
- Teatro del humor: Humor inverosímil, relación amorosa (crítica indirecta). Autores: Jardiel Poncela (Eloísa está debajo de un almendro), Miguel Mihura (Tres sombreros de copa).
Teatro de los Años 50 o de Realismo Social: Posibilismo e Imposibilismo
Busca dejar testimonio y denunciar hasta donde permita la censura.
- Posibilismo: Crítica suave, símbolos. Buero Vallejo (Historia de una escalera).
- Imposibilismo: Crítica directa. Alfonso Sastre (Escuadra hacia la muerte).
Teatro de los Años 60 y Principios de los 70: Teatro Experimental
Cansancio del realismo social y cambios en la forma. Tres tendencias:
- Continuación del teatro del realismo social (Martín Recuerda, Rodríguez Méndez, Lauro Olmo).
- Teatro experimental: Efectos especiales, escenografía, luz, sonido, objetos. Denuncia social oculta. Dos vertientes:
- Surrealismo (Fernando Arrabal, El cementerio de automóviles; Francisco Nieva, La carroza de plomo candente).
- Simbolismo (Manuel Martínez, Luis Riaza).
- Teatro independiente (Els Joglars).
Teatro a partir de 1975: Diversidad de Tendencias
Continuación de tendencias anteriores: realismo, vanguardismo, simbolismo, nueva comedia burguesa, teatro independiente. Recuperación del teatro español de principios del siglo XX (Valle-Inclán, Lorca, Alberti). Corriente neorrealista (personajes fracasados, ruptura de la moral tradicional). José Luis Alonso (Bajarse al moro).
La Narrativa Hispanoamericana
Años 40: Realismo Mágico
Aparece el realismo mágico, con una forma y contenido más complejos e innovaciones como: uso de diferentes puntos de vista, contrapunto de planos, empleo de mitos clásicos, uso de técnicas cinematográficas, incorporación de elementos mágicos, legendarios y míticos extraídos de las tradiciones indígenas y africanas.
Autores destacados:
- Miguel Ángel Asturias (Hombres de maíz).
- Alejo Carpentier (Los pasos perdidos).
- Juan Carlos Onetti (El pozo).
- Ernesto Sábato (El túnel).
Años 60: El Boom Latinoamericano
El boom de los 60 es un fenómeno literario (unión del realismo mágico con lo onírico, el surrealismo, la denuncia social, las innovaciones técnicas y la ruptura de las formas tradicionales) y social (difusión internacional).
Autores destacados:
- Mario Vargas Llosa (La ciudad y los perros).
- Julio Cortázar (Rayuela).
- Gabriel García Márquez (Cien años de soledad).
- Juan Rulfo (El llano en llamas).
Años 70 y 80: Después del Boom
Distanciamiento de los integrantes del boom por discrepancias políticas, apareciendo una novela individualista. Se continúa con la denuncia social y el realismo mágico. Autores: Alfredo Bryce Echenique (Un mundo para Julius), Guillermo Cabrera Infante (Tres tristes tigres).