Introducción: Nietzsche y la Crítica a la Filosofía Occidental
Relacionaremos la ontoepistemología de Descartes y Platón con la de Nietzsche, puesto que este último realiza una crítica demoledora a la Filosofía Occidental. Según su criterio, esta se ha reducido a las propuestas idealistas y racionalistas, corriente de pensamiento que, en gran medida, arranca con Platón y se reformula con Descartes, adaptando propuestas anteriores a los temas de reflexión filosófica de su época. Esta crítica de Nietzsche, que se extiende a toda la Cultura Occidental en su dimensión moral, religiosa y filosófica, es el motivo por el que se le considera uno de los “filósofos de la sospecha”, junto a Marx y Freud.
La Realidad Estática: Descartes y Platón
Descartes y las Tres Sustancias
Descartes, como resultado de la aplicación de su método, consigue demostrar la existencia de tres esferas de realidad, representadas en los conceptos:
- Yo (Res Cogitans): Cuyo atributo es el pensamiento.
- Dios (Res Infinita): Cuyo atributo es la Infinitud.
- Mundo Exterior (Res Extensa): Cuyo atributo es la extensión.
Estas tres realidades son concebidas como sustancias racionales, permanentes e inalterables.
Platón y la Dualidad de Mundos
El desdoblamiento que hace Platón de la realidad en dos entidades:
- El Mundo de las Ideas: Considerado por Platón el mundo real, de carácter ideal y trascendente.
- El Mundo Sensible: La realidad aparente, copia imperfecta del Mundo de las Ideas.
El hecho de haber desvalorizado este último (el Mundo Sensible), haciéndolo depender del primero, es para Nietzsche el error supremo de la Metafísica y el origen de la decadencia de la Cultura Occidental, ya que lo considera la antítesis de los valores vitales.
La Propuesta de Nietzsche: La Vida como Devenir
Nietzsche, que defiende que la única realidad radical es la vida, sometida al cambio y al movimiento constante, no puede admitir esta concepción de una realidad estática e inmutable propuesta por Platón y Descartes. Para él, solo existe el devenir, el mundo de las apariencias, el de los fenómenos, del que los sentidos nos informan, y no un supuesto mundo racional de conceptos fijos. Contrariamente a la postura platónica y cartesiana, Nietzsche pone a la vida como realidad fundamental a la que todo lo demás debe subordinarse.
Crítica al Concepto y al Lenguaje Racional
Dado que Descartes y Platón entienden la realidad como estática e inmutable, consideran que solo podemos conocerla a través de una construcción igualmente fija, estática, absoluta y universal: el concepto. Sin embargo, Nietzsche argumenta que los conceptos deben su existencia a engaños gramaticales o del lenguaje y se construyen sobre una sobrevaloración de la razón.
La Génesis del Concepto según Nietzsche
Nietzsche describe la formación del concepto como un proceso de alejamiento de la realidad:
- Se pasa de la sensación a la creación de la imagen mediante “metáforas intuitivas”.
- De la imagen se pasa al concepto a través de la fijación de esa metáfora por la costumbre de utilizarla, sustituyendo las sensaciones individuales y únicas.
Es el prolongado uso de los conceptos lo que nos hace olvidar su carácter metafórico original y creer erróneamente en su realidad independiente de las cosas; llegamos a pensar que ellos mismos son la realidad. El lenguaje se convierte así en el instrumento con el que la razón perpetúa el engaño de un mundo estable y fijo, distinto al que captamos por los sentidos.
La Metáfora como Vía de Acercamiento
Para Nietzsche, en contra de Descartes, la razón es incapaz de captar la realidad en su fluir. Solo es posible un acercamiento a esta realidad en constante movimiento y devenir a través del arte. Es la metáfora, y no el concepto, lo que nos puede acercar a la realidad:
- La metáfora sugiere, no delimita ni fosiliza la realidad como hace el concepto.
- No nos hace renunciar a las diferencias, a la pluralidad y a la diversidad.
- La metáfora es cambiante y permanece abierta a la realidad.
- Privilegia una perspectiva, pero no excluye otras (por eso una misma obra de arte admite múltiples interpretaciones).
La Cuestión de la Verdad: Perspectivismo frente a Absolutismo
Según Nietzsche, sabiendo que la razón humana no puede abarcar el ser como devenir, se debe evitar intentar encorsetarlo con conceptos. Lo que hay que procurar, en cambio, es sumergirse en el devenir, vivir en él, intentando superarse constantemente.
Otro obstáculo para nuestro acercamiento a la realidad, creado por la Metafísica tradicional (y que Descartes contribuye a mantener al situar a Dios como garantía del conocimiento), es la idea de “verdad” única y absoluta. Para Nietzsche, no hay nada tan absurdo como “una verdad en sí”, única y dogmática. Considerar que existe la “verdad en sí” es una concepción monoteísta de la verdad.
El Politeísmo de la Verdad y la Afirmación de la Vida
El hombre debe asumir su tarea de crear sus propias verdades y sus propios valores, los cuales no pueden ser absolutos ni universales (válidos para todos), como defendían Descartes y la tradición idealista. Nietzsche propone lo contrario: un “politeísmo de la verdad”. Esto supone aceptar el relativismo de la verdad y acercarse a ella con mentalidad de artista.
Sin embargo, no es un relativismo donde “todo valga” por igual. Nietzsche exige un requisito indispensable: las verdades admitidas deben ser aquellas que afirmen la vida. Las invenciones conceptuales o morales que no fomenten esta relación afirmativa y amorosa con la vida quedan rechazadas. Este rechazo abarca a los grandes pilares de la civilización occidental, incluyendo el racionalismo de Descartes, que ha contribuido en gran medida a mantenerlos y consolidarlos.