La Transición al Capitalismo en el Siglo XIX: Industrialización y Movimiento Obrero
1. La Revolución Industrial en España: Características y Retraso
La Revolución Industrial en España fue un proceso tardío, incompleto y desigual, que no comenzó hasta mediados del siglo XIX. Su desarrollo se limitó principalmente a las regiones de Cataluña (especialmente Barcelona), el País Vasco y Asturias, quedando el resto del país mayoritariamente agrícola. España no alcanzó una industrialización plena y siguió siendo exportadora de productos agrícolas y minerales. Las causas de este retraso incluyen la falta de innovación tecnológica, la escasa burguesía industrial y la inestabilidad política.
2. Causas de la Deficiente Industrialización
- Escaso desarrollo agrícola: La falta de avances en la agricultura impidió el crecimiento económico, lo que afectó a la industria, ya que no generó capitales suficientes para su desarrollo.
- Insuficiencia del mercado interno: La baja demanda interna y las malas comunicaciones dificultaron la expansión de un mercado industrial.
- Estructura industrial deficiente: La debilidad de la burguesía y la escasez de capitales resultaron en empresas pequeñas que no pudieron competir internacionalmente.
- Dependencia del exterior: La tecnología y la financiación llegaban principalmente de Gran Bretaña, lo que condicionó el crecimiento de industrias como la minería y los ferrocarriles en lugar de sectores industriales avanzados.
- Inestabilidad política: Las Guerras Carlistas y la falta de una mentalidad capitalista favorecieron inversiones en tierras más que en industria. La inestabilidad política dificultó la creación de condiciones favorables para el crecimiento económico.
3. Sectores Industriales en España
3.1. Industria Textil Catalana
Pionera en la industrialización española, la industria textil catalana, concentrada en Barcelona, se destacó por la producción de algodón y lana. Desde fines del siglo XVIII, la industria algodonera creció con el uso de nuevas tecnologías, como el telar mecánico y la máquina de vapor, lo que permitió abaratar los costos de producción y hacer los productos más accesibles. En la segunda mitad del siglo, Cataluña también se destacó en la producción lanera, sobrepasando a otros tradicionales focos como Béjar y Segovia, gracias a la mecanización.
3.2. Industria Siderúrgica
La siderurgia española fue crucial para la industrialización, concentrándose en tres regiones:
- Siderurgia andaluza: Surgió a partir de 1830, pero decayó por la falta de carbón mineral y la competencia de otras zonas.
- Siderurgia asturiana: Predominó entre 1860 y 1880, impulsada por el carbón asturiano, aunque no logró consolidarse frente a otras regiones.
- Siderurgia vizcaína: Desde 1880, Vizcaya se consolidó como el principal centro siderúrgico, gracias a la minería de hierro local y al carbón británico, de mejor calidad. Esto permitió crear grandes empresas como Altos Hornos de Vizcaya (1902) y una pujante industria naval que fabricaba buques con casco de hierro.
3.3. Minería
La minería alcanzó relevancia a finales del siglo XIX gracias a la Ley de Minas de 1868, que permitió inversiones extranjeras, especialmente de empresas británicas y francesas. Riotinto (Huelva) y Almadén (Ciudad Real) fueron los ejemplos más destacados, pero la minería no favoreció la industrialización española, ya que las explotaciones estaban controladas por empresas extranjeras que exportaban los beneficios. Las principales actividades mineras fueron el cobre, el plomo (Linares y La Carolina) y el mercado de hierro, aunque los productos eran principalmente destinados a la exportación.
4. La Industrialización en Andalucía
Aunque hubo intentos industriales en Andalucía, como en Marbella (siderurgia) y la producción de algodón en Sevilla, la falta de infraestructuras como el ferrocarril y la competencia de las industrias del norte retrasaron el desarrollo industrial. También, la minería, como el plomo de Linares o el cobre de Huelva, estuvo controlada por empresas extranjeras que exportaban los recursos, por lo que la industrialización andaluza se limitó a la exportación de materias primas y productos agroalimentarios.
5. El Movimiento Obrero Español
5.1. Comienzos del Movimiento Obrero
Hasta principios del siglo XIX, las protestas obreras fueron principalmente luditas (oposición a las máquinas). En 1840, se fundó la primera sociedad de ayuda mutua en Barcelona, lo que marcó el comienzo de las luchas por los derechos laborales. A pesar de que las huelgas y asociaciones fueron inicialmente prohibidas, los obreros comenzaron a exigir mejores condiciones laborales, como la reducción de la jornada laboral y el aumento de salarios.
5.2. Desarrollo del Movimiento Obrero
Durante el Sexenio Democrático (1868-1874), se legalizó el derecho de asociación y se estableció el sufragio universal masculino, lo que permitió el crecimiento del movimiento obrero. A través de la Primera Internacional (1864), se difundieron ideologías anarquistas y marxistas. El anarquismo, popular entre los jornaleros andaluces y los obreros catalanes, y el socialismo, representado por el PSOE (fundado en 1879) y la UGT (1888), fueron las principales corrientes. A finales del siglo, el anarquismo fue la corriente mayoritaria en España y se articuló en torno a la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE).
Por otro lado, el marxismo se implantó de forma más lenta, pero con el tiempo permitió la creación de organizaciones como el PSOE y su periódico El Socialista (1886), y la fundación de la UGT en 1888. El PSOE adoptó inicialmente posturas marxistas y revolucionarias, promoviendo reformas laborales como el derecho de asociación, la jornada laboral de 8 horas y la abolición del trabajo infantil.
5.3. El Sindicalismo Católico
A finales del siglo XIX, surgió el sindicalismo católico impulsado por la Iglesia, que buscaba una alternativa al socialismo y al anarquismo. Se fundaron los primeros círculos obreros católicos y se promovieron los principios del catolicismo social, aunque su implantación fue más limitada y se centró principalmente en las zonas rurales del interior de España.