Idiomas y Dialectos de España: Un Recorrido Lingüístico

Idiomas y Dialectos de España: Un Recorrido Lingüístico

Idiomas de España

El balear: pertenece a la modalidad oriental del catalán, se habla en el archipiélago formado por las islas de Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera y Cabrera y presenta variedades insulares.

El gallego: de origen galaico-portugués, actualmente es hablado por un porcentaje muy elevado de la población. Es el segundo idioma no castellano de España por número de hablantes (3.000.000) en Galicia y comarcas limítrofes. Durante la Edad Media gozó de gran esplendor cultural y literario y son muchos los poetas y trovadores que componen en esta lengua. Tras unos años oscuros, renace en el siglo XIX recuperando su uso culto y literario. En 1960 la Real Academia Gallega instituye el Día das Letras Galegas para recordar cada mayo la obra de un escritor. En 1981, el Estatuto de Autonomía declara el gallego lengua oficial. Un año más tarde se publican las normas ortográficas. Se divide en tres bloques: occidental (plurales en -ns), central (-s) y oriental (-is).

El vasco: es el tercer idioma de España por número de hablantes aunque también se extiende por el sur de Francia, además del País Vasco y norte de Navarra. Es anterior a la romanización española, por tanto, es la única lengua peninsular que no procede del latín. Tiene más de 3.000 años de vida. Ha sobrevivido como lengua hablada, unida a una tradición cultural y literaria oral. La primera obra escrita en esta lengua data del siglo XVI. Durante la II República vive una recuperación de uso oficial, pero se interrumpe con la Guerra Civil. En los años 60 del siglo XX se inicia un tímido resurgimiento y se restauran las ikastolas. Vive actualmente un proceso lento pero constante de recuperación. Su uso no es homogéneo en todo su ámbito lingüístico. Una dificultad añadida es su fragmentación dialectal. El problema planteado no es tanto el de la normalización sino el de la normativización. Al transmitirse como lengua oral ha propiciado la aparición de diversas variedades dialectales.


Dialectos Españoles

Andaluz: se constituyó a consecuencia de la expansión del castellano inicial a partir del siglo XIII. Se habla en las ocho provincias andaluzas. Entre sus rasgos destaca el ceceo y el seseo, la pérdida de la ‘d’ al final de palabra o entre vocales, asimilación de los sonidos ‘l’ y ‘r’, aspiración de la ‘s’ y del sonido de la ‘g’ y la ‘j’.

Murciano: tiene influencia mozárabe y del valenciano, se habla en Murcia y parte de Alicante y Albacete. Rasgos: conservación de ‘fl’, sufijo ‘-ico’ y seseo y aspiración de ‘s’ y ‘j’ final.

Extremeño: tiene rasgos similares del andaluz: aspiración de la ‘h’, caída de la ‘d’ intervocálica, ‘u’ final por ‘o’ y sufijo ‘-ino’.

Canario: Canarias se incorporó en el siglo XV al dominio castellano, tiene caracteres similares al español de América. Tiene americanismos. Rasgos: seseo, uso del pretérito indefinido, yeísmo y aspiración de la ‘j’.

El catalán: en el siglo XVIII Felipe V prohibió el uso del catalán. En el siglo XIX se produce un movimiento literario y cultural favorecido por el proceso de industrialización y el surgimiento de una burguesía cercana al catalanismo, lo que dio un gran impulso a la lengua. En 1907 se crea el Institut d’Estudis Catalans y en 1918 Pompeu Fabra publica la primera gramática moderna. Durante la Mancomunitat de Catalunya se intenta la normalización del catalán en la enseñanza y en la administración. En la II República Española se otorga un fuerte impulso a la lengua catalana como lengua oficial y literaria para que con la constitución de 1978 se normalice su uso oficial. Rasgos: conservación de la ‘f’ latina inicial, apertura de la ‘e’, ‘o’ tónicas, sonorización de ‘p’, ‘t’, ‘c’ y pérdida de vocales finales. Se distinguen dos áreas dialectales, la occidental (Andorra, Lleida, oeste de Tarragona y franja de Aragón) y la oriental (Girona, Barcelona, este de Tarragona, islas Baleares, Alguer y el Rosellón francés).

El valenciano: su origen es románico, y a pesar de tener unos rasgos propios, es muy similar al catalán. El Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, reconoce el valenciano en cooficialidad con el castellano. Con la Ley de Uso y Enseñanza del valenciano, la Comunidad Valenciana regula su recuperación y uso administrativo. Actualmente tiene una presencia irregular en todo el territorio, con tres variedades que son el valenciano septentrional, apitxat y meridional. Rasgos: no pierde la ‘r’ al final de la palabra, cae la ‘d’ intervocálica, etc.

El valenciano: su origen es románico, y a pesar de tener unos rasgos propios, es muy similar al catalán. El Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, reconoce el valenciano en cooficialidad con el castellano. Con la Ley de Uso y Enseñanza del valenciano, la Comunidad Valenciana regula su recuperación y uso administrativo. Actualmente tiene una presencia irregular en todo el territorio, con tres variedades que son el valenciano septentrional, apitxat y meridional. Rasgos: no pierde la ‘r’ al final de la palabra, cae la ‘d’ intervocálica, etc.