Gabriel García Márquez y el Boom Hispanoamericano: Orígenes, Características e Impacto

Gabriel García Márquez y el Boom de la Novela Hispanoamericana

Generalmente, los manuales de literatura suelen clasificar la novela hispanoamericana en tres etapas de creación: la primera etapa es la “Narrativa de principios de siglo, hasta 1940”; la segunda etapa es “La nueva novela, 1940-1960”; y la tercera etapa es “El boom de los 60”.

En la primera etapa, la tendencia general es una novela realista con características propias de las regiones y culturas hispanoamericanas. Estos son algunos tipos de novela:

  • La novela de la tierra, en la que el hombre se somete a las fuerzas telúricas de la selva, de la pampa. La novela gauchesca o criolla tiene en “Martín Fierro” de José Fernández y “Don Segundo Sombra” de Ricardo Güiraldes sus principales exponentes. La pampa argentina y sus hombres son observados como “sombras” desde la contemplación melancólica y el tono elegíaco.
  • En la novela indigenista de los países andinos se unen la visión exótica y la denuncia social. “Raza de hombre” de Alcides Arguedas es quien inaugura en 1919 este género.
  • El marco de la naturaleza es sustituido por la revolución en México. “Los de abajo” de Mariano Azuela es la novela más representativa.

En la segunda etapa, a partir de los 40 y tras haber sido asimiladas las experiencias narrativas de Joyce, Kafka, John Dos Passos, surge la nueva novela. En esta novela la estética realista se ha agotado, pero es ahora cuando se recuperan formas de novelar en las que interviene lo mágico, que forma parte de la condición natural de la literatura hispanoamericana: “La novela ya no se sirve a la realidad sino que se sirve de ella”. Así, pues, la técnica narrativa presenta las siguientes características: los espacios, unidos a los juegos temporales, adquieren una dimensión de irrealidad; se juega con el tiempo; es desterrado el narrador omnisciente y se prefiere el narrador homodiegético (que está dentro de la novela); las novelas adquieren estructuras abiertas; y los personajes se desdibujan. Esta nueva forma de entender la narrativa se proyecta en la década de los 50, y también se denomina a estos años literarios el “protoboom”.

En el concepto realismo mágico conviven dos planos: el real y el fantástico o, lo natural y lo sobrenatural. En la literatura fantástica aparecen enfrentados realidad frente a fantasía, en el realismo mágico resultan solidarios.

Los precursores del realismo mágico son: Miguel Ángel Asturias, que escribe “El señor presidente”, género donde encontramos la denuncia a través de una dictadura, que es en este género donde se enmarcaría “El otoño del patriarca” de Gabriel García Márquez; Alejo Carpentier, que escribe “El reino de este mundo”, cuenta la historia de un esclavo que se rebela en Haití, todavía colonia francesa; y se multiplica la lista de autores con Ernesto Sábato, Juan Rulfo y Jorge Luis Borges.

La tercera etapa corresponde a la década de los 60, donde surge el boom literario de la literatura hispanoamericana. Fueron reveladoras las palabras de Yaumara Esquivel que dijo que los escritores que conformaron el “boom” ocuparon la atención mundial con una literatura que combinaba la experimentación moderna con elementos diferentes de la vida y de la cultura latinoamericana. Carmen Gloria Carvajal Vargas, escribió sobre tres causas: amplísimo público lector; expectativas de cambio político, que es cuando se inicia el proceso revolucionario; y se combinaron tres factores en los años 60: primero, la pintura, la poesía y la novela habían preparado a un público lector ansioso; segundo, la izquierda política ganó gran fuerza en muchos países del continente; y tercero, las editoriales europeas estimularon la publicación de obras latinoamericanas. El boom supuso la renovación definitiva de la narrativa latinoamericana y su internacionalización.

Las revistas, premios y adaptaciones cinematográficas contribuyeron en el boom. En 1967 Miguel Ángel Asturias recibió el Premio Nobel de literatura y apareció la novela “Cien años de soledad” que se convirtió en un “best-seller” mundial.

Los protagonistas del boom fueron Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez. Vargas Llosa optó por la renovación del realismo burgués, algunas de sus obras son: “La ciudad y los perros”, “Conversaciones en la catedral”, etc. Gabriel García Márquez, hijo de un radiotelegrafista, nació en Aracataca, Colombia. Su abuela materna lo inició en la cultura oral colombiana. En 1940 se trasladó a Bogotá a estudiar Derecho, pero pronto se sintió atraído por el periodismo. Comenzó a escribir a los 20 años, pero la obra que lo lanzó al éxito mundial fue con 40 años de edad en 1967, “Cien años de soledad”. Esta es una obra mítica que nos cuenta la fundación de una ciudad (Macondo), un jardín del Edén que se acabará convirtiendo en un infierno. Son varios los problemas que se encuentran en esta obra: la integración del hombre en el mundo y en la sociedad, el sentido de la existencia, lo cómico y lo trágico. Hasta su publicación aparecieron otras obras suyas, como “Crónica de una muerte anunciada”, “El amor en los tiempos del cólera”, que es una de sus novelas más hermosas, etc.

En el “post-boom” se formaron varios autores como Lezama Lima, Roa Bastos y Guillermo Cabrera Infante. En la narrativa escrita por mujeres destacan, Laura Esquivel, Isabel Allende, etc. García Márquez se hizo la pregunta “¿Cuál sería la novela ideal?”, y respondió: “una absolutamente libre, que no solo inquiete por su contenido político y social, sino por su poder de penetración en la realidad, y que sea capaz de voltear la realidad al revés para mostrar cómo es del otro lado”.