Fundamentos Ideológicos y Organización Política del Régimen Franquista
El Estado Franquista gobernó España de 1939 a 1975, siendo una de las dictaduras más largas. Se basó en el ejército, la victoria en la Guerra Civil, el partido único, la centralización del Estado, el apoyo de la Iglesia, el gobierno por decretos ley, la democracia orgánica y las Leyes Fundamentales del Estado.
Franco instauró un Estado Totalitario y Dictatorial, similar al fascismo de Mussolini y el nazismo de Hitler. Gobernó por Decretos Ley y mantuvo el Estado de Guerra hasta 1948. Promovió el culto a la personalidad, utilizando los títulos de Caudillo y Generalísimo.
Vinculó su régimen a la victoria en la Guerra Civil, que llamó Cruzada Nacional, y lo unió estrechamente a la Iglesia, creando un Estado Nacional-Católico. Implantó un Estado Centralista y Unitario, suprimiendo la Mancomunidad de Cataluña y controlando cada provincia con gobernadores civiles y militares.
El partido único fue la Falange Española, fundada en 1933 por José Antonio Primo de Rivera, asesinado en 1936 y convertido en un símbolo franquista. Se prohibieron los demás partidos y se impuso el totalitarismo. Según Raymond Carr, Franco supo manejar los diferentes sectores dentro del partido.
Principales Medidas Económicas del Régimen Franquista y Transformaciones Sociales
Entre 1939 y 1959, España vivió una etapa de autarquía, con crisis económica, miseria y racionamiento. A partir de 1959, comenzó el desarrollismo (1959-1973), caracterizado por apertura política, crecimiento económico y cambios sociales.
Factores Políticos del Desarrollo
España se convirtió en un aliado estratégico contra el comunismo. En 1953, se firmó el Tratado de Madrid, permitiendo la instalación de bases militares estadounidenses a cambio de créditos. Ese mismo año, el Concordato con la Santa Sede fortaleció la relación con Europa. En 1955, España ingresó en la ONU y el FMI.
Las visitas de Eisenhower (1959) y Nixon (1970) reforzaron las relaciones internacionales. Desde 1957, los tecnócratas del Opus Dei tomaron el control económico, destacando Mariano Navarro Rubio, Alberto Ullastres y Laureano López Rodó. Según Raymond Carr, España adoptó el neocapitalismo.
Desarrollo Económico
El Plan de Estabilización de 1959 impuso reducción del gasto público, congelación salarial y devaluación de la peseta. Aunque inicialmente hubo desempleo, a medio plazo mejoró la economía.
Entre 1965 y 1975, se aplicaron tres planes de desarrollo para modernizar agricultura, industria, vivienda, educación y transportes, aunque beneficiaron principalmente a Madrid, Valencia, Cataluña y el País Vasco, aumentando el desequilibrio regional.
Desde 1959, crecieron las inversiones en infraestructuras y vivienda. Entre 1961 y 1973, el “milagro español” impulsó el PIB un 6-7% anual, gracias a la emigración, divisas e inversión extranjera.
Transformaciones Sociales
Se produjo el baby boom, el éxodo rural y la urbanización. La emigración facilitó el contacto con ideas democráticas. Creció la clase media, el acceso a la universidad y la participación femenina en el trabajo (17% en 1970).
En 1964, la Ley de Asociaciones permitió el surgimiento del asociacionismo vecinal y el resurgimiento del movimiento sindical.
Conclusión
Las transformaciones entre 1959 y 1973 prepararon el camino para el fin del franquismo y la Transición a la Democracia.
Contexto de Formación y Llegada al Poder del Frente Popular
El Frente Popular fue la tercera etapa de la Segunda República Española (1931-1939), tras el Bienio Reformista (1931-1933) y el Bienio Negro (1933-1935). Se desarrolló desde las elecciones del 16 de febrero de 1936 hasta el inicio de la Guerra Civil (1936-1939).
El Frente Popular, liderado por Manuel Azaña, agrupó a fuerzas de izquierda tras la crisis del gobierno de la CEDA. Sus causas principales fueron:
- La Revolución de octubre de 1934, huelga general sofocada por Franco, con miles de muertos y encarcelados.
- El avance del fascismo en Europa y la recomendación de la Internacional Comunista de formar frentes antifascistas.
- Los casos de corrupción del Estraperlo y el asunto Nombela, que afectaron a Alejandro Lerroux y provocaron su dimisión.
- La dimisión de Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República por su desacuerdo con las medidas laicistas.
- La derogación de las reformas del Bienio Reformista, lo que movilizó a la izquierda.
Gobierno del Frente Popular
Tras el triunfo electoral del 16 de febrero de 1936, Manuel Azaña fue nombrado presidente de la República, sustituyendo a Alcalá Zamora, y Santiago Casares Quiroga, jefe de gobierno.
Se decretaron:
- Amnistía para los represaliados de 1934.
- Restauración del Estatuto de Autonomía de Cataluña y avance en los de Galicia (junio 1936) y País Vasco (julio 1936).
- Reformas agraria, educativa, religiosa y militar.
- Destierro de Franco (Canarias), Mola (Navarra) y Goded (Baleares).
Crisis y Guerra Civil
El país vivió gran inestabilidad. La derecha organizó movilizaciones y los falangistas se enfrentaron en las calles con la izquierda.
El 12 de julio de 1936, falangistas asesinaron al teniente José del Castillo (izquierda). En represalia, el 13 de julio, la Guardia de Asalto ejecutó a José Calvo Sotelo, político de derechas. El 17 y 18 de julio de 1936, comenzó el Alzamiento militar en Melilla, Ceuta y Tetuán, extendiéndose por la península, lo que llevó a la Guerra Civil Española (1936-1939).
Conclusión
El Frente Popular intentó restaurar las reformas del Bienio Reformista, pero la inestabilidad política y social derivó en la Guerra Civil, que culminó con la victoria del bando franquista el 1 de abril de 1939.
Principales Consecuencias de la Guerra Civil Española
La Guerra Civil Española comenzó el 17 y 18 de julio de 1936 y finalizó el 1 de abril de 1939 con la victoria franquista. Sus consecuencias fueron devastadoras en lo social, político y económico.
Consecuencias Sociales
Se acentuó el odio entre españoles, con enfrentamientos incluso entre familiares. Tras la guerra, la represión franquista llevó a encarcelamientos, fusilamientos y exilio. Se estima que 450.000 personas se exiliaron a Francia, México y la URSS. Entre ellos, los “niños de la guerra” fueron enviados a la URSS, algunos regresando tras la muerte de Franco.
El conflicto dejó entre 500.000 y 600.000 muertos, incluyendo víctimas en retaguardias y cárceles. Tras la guerra, unas 120.000 personas murieron por hambre y enfermedades. 250.000 prisioneros fueron enviados a cárceles o campos de trabajo forzado, construyendo infraestructuras como presas y carreteras.
La represión afectó a intelectuales y artistas, con la Generación del 27 prácticamente destruida por encarcelamientos y exilios. El 60% de los profesores fueron ejecutados o depurados.
Consecuencias Económicas y Políticas
La guerra destruyó 500.000 viviendas, infraestructuras y redujo la población activa. El país sufrió racionamiento en las décadas de 1940 y 1950, con cartillas de racionamiento y comercio clandestino (estraperlo).
Políticamente, España quedó aislada por su apoyo a Alemania e Italia en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, con el Tratado de Madrid (1953) con EE.UU. y el Concordato con el Vaticano (1953), comenzó su apertura internacional.
Opciones Políticas Tras la Muerte de Franco
El texto analizado, extraído de Disidencia y subversión: la lucha del régimen franquista por su supervivencia, de Ysàs Pere, es una fuente primaria que examina el fortalecimiento de la oposición y los cambios sociales y económicos que facilitaron el fin de la dictadura y la transición democrática en España.
Cronológicamente, se sitúa en el tardofranquismo (1969-1975), un período caracterizado por el auge de la oposición política y social, así como por cambios económicos y la apertura de España a Europa. La muerte de Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975 marcó el fin de la dictadura, pero su colapso no solo se debió a su fallecimiento, sino también a la presión de movimientos políticos que exigían la democracia.
Alternativas Políticas Tras la Muerte de Franco
En los últimos años del franquismo surgieron dos posturas dentro del régimen:
- Inmovilistas o “el búnker”: Defendían la continuidad del franquismo sin Franco. Entre ellos destacaban José Antonio Girón de Velasco, Blas Piñar, Juan García Carrés y militares como Jaime Miláns del Bosch y Antonio Tejero, quienes intentaron golpes de Estado.
- Aperturistas: Abogaban por una transición hacia la democracia desde la legalidad. Este grupo incluía al entonces príncipe Juan Carlos I, Manuel Gutiérrez Mellado, Torcuato Fernández Miranda y Adolfo Suárez, quienes promovieron la reforma bajo la idea de “De la Ley a la Ley a través de la Ley”.
El Papel de la Oposición
Desde el exilio y dentro del país, la oposición también impulsó la democracia. El PCE lideró la Junta Democrática, mientras que el PSOE creó la Plataforma de Convergencia Democrática. Ambas se unieron en la Platajunta Democrática, aumentando la presión por el cambio de régimen.
Conclusión
La transición fue impulsada por diversos sectores, desde reformistas dentro del régimen hasta la oposición organizada, logrando la democratización de España.