La España Medieval: Al-Ándalus y los Reinos Cristianos (711-1492)
La Conquista Musulmana y el Emirato (711-929)
En el año 711, un ejército bereber liderado por Tariq cruzó el estrecho de Gibraltar y derrotó al rey visigodo Rodrigo en la batalla de Guadalete. Poco después, Musa, otro gobernador musulmán, llegó con refuerzos, logrando en dos años conquistar la mayor parte de la península ibérica, debilitada por las luchas internas visigodas. La nueva región dominada se llamó Al-Ándalus y fue integrada como un emirato bajo el califato Omeya de Damasco, con capital en Córdoba.
El Califato de Córdoba y los Reinos Taifas (929-1492)
En 756, Abd-al-Rahman I proclamó un emirato independiente, y en 929, Abd-al-Rahman III estableció el Califato de Córdoba, separándose también en lo religioso de Damasco. La fragmentación tras la caída del califato llevó a la formación de los Reinos Taifas. Ante el avance cristiano, estos reinos solicitaron ayuda a los almorávides y luego a los almohades. Tras la derrota almohade en las Navas de Tolosa en 1212, solo sobrevivió el Reino Nazarí de Granada, que se mantuvo hasta su rendición en 1492 ante los Reyes Católicos.
La Resistencia Cristiana y la Reconquista
La resistencia cristiana contra los musulmanes comenzó en el norte de la península. En 722, Don Pelayo venció en Covadonga, fundando el Reino de Asturias, que se expandió hacia Galicia y el Duero. En el siglo X, surgió el Reino de León, y el condado de Castilla se independizó bajo Fernán González. En los Pirineos, la resistencia creció con la Marca Hispánica: los vascones fundaron el Reino de Pamplona tras vencer a Carlomagno en Roncesvalles (siglo IX), y en las zonas central y oriental se crearon los condados de Aragón, Sobrarbe, Ribagorza y Cataluña.
Etapas de la Reconquista
- Hasta el siglo X: Avance en Galicia, el Duero y el área pirenaica.
- Siglos XI y XII: Toma de Toledo (1085) y Zaragoza (1118).
- Siglo XIII: Conquista de Extremadura, el Guadalquivir, Murcia, Valencia y Baleares tras la victoria en las Navas de Tolosa (1212).
- Siglos XIV y XV: Esfuerzos centrados en el Reino Nazarí de Granada, ocupado en 1492 por los Reyes Católicos.
Organización Política y Sociedad en los Reinos Cristianos
En las monarquías medievales, el rey era la figura central del poder feudal, pero estaba limitado por los señoríos y los privilegios de nobles e Iglesia. Con el tiempo, surgieron las Cortes, instituciones que representaban a nobles, clero y ciudades, y ayudaban en el gobierno. En Castilla se impuso un modelo autoritario; en Aragón, uno pactista, con Cortes locales en Aragón, Cataluña y Valencia. Desde el siglo X, el régimen señorial se extendió, con nobleza laica y eclesiástica ejerciendo autoridad casi soberana en sus dominios.
La Repoblación Cristiana y la Sociedad Feudal
Durante la Reconquista, se produjo una repoblación cristiana en los territorios recuperados, empleando diferentes sistemas:
- Siglos VIII-X: Presura o aprisio, donde campesinos libres ocupaban tierras deshabitadas.
- Siglos XI-XII: Repoblación concejil, creando pueblos con fueros.
- Siglo XIII: Encomiendas, repartimientos y donadíos, con grandes órdenes militares gestionando latifundios.
Se consolidó una sociedad feudal jerarquizada, con nobleza (dueños de tierras y señoríos), clero (con tierras y privilegios) y campesinado (trabajadores dependientes de los señores). A partir del siglo XI, las ciudades crecieron, surgiendo una burguesía que, aunque no privilegiada, obtuvo autonomía en la gestión urbana. Existían minorías religiosas y étnicas, como los judíos y los mudéjares.
Conflictos Políticos en las Coronas de Castilla y Aragón (Siglos XIV-XV)
La Corona de Castilla, monarquía hereditaria y patrimonial, buscaba extender su poder, lo que provocó una guerra civil en el siglo XIV entre Pedro I y Enrique de Trastámara. La dinastía Trastámara (Enrique II) accedió al trono, y la nobleza fue recompensada con “mercedes enriqueñas”. Los monarcas posteriores intentaron reforzar el poder real, pero enfrentaron resistencia.
En la Corona de Aragón, los enfrentamientos entre el monarca y la nobleza llevaron a la creación de la Generalitat. La crisis política tras la muerte de Martín I se resolvió en el Compromiso de Caspe (1412), entregando el trono a la dinastía Trastámara (Fernando I). El Reino de Navarra, orientado hacia Francia, fue controlado por la dinastía Evreux hasta 1425, cuando Juan II de Aragón fue proclamado rey. La guerra civil posterior debilitó el reino, facilitando la conquista castellana en 1512.
La Prehistoria y la Edad Antigua en la Península Ibérica
El Paleolítico y el Neolítico
El Paleolítico es la primera etapa de la Prehistoria (1,2 millones de años – 5000 a.C.). Las sociedades paleolíticas tenían una economía depredadora (caza, pesca, carroñeo y recolección), eran nómadas y con una organización social elemental (tribus y clanes). Yacimientos destacados: Torralba y Ambrona (Soria), Banyoles (Gerona) y El Sidrón (Asturias).
Las sociedades neolíticas (5000 – 2500 a.C.) tenían una economía productiva (agricultura y ganadería). Aparecieron nuevas actividades: cerámica, tejidos, comercio. Eran pueblos sedentarios, con poblados estables. Se extiende el megalitismo (menhires, dólmenes como el de Menga en Antequera).
En la Península hay pinturas rupestres paleolíticas en la zona cantábrica (cuevas de Altamira y El Castillo) y arte rupestre levantino neolítico (cuevas de Valltorta).
Los Pueblos Prerromanos y la Colonización
Durante el primer milenio a.C. se desarrollaron los pueblos prerromanos:
- Zona ibera (sur y levante): Mayor desarrollo por influencia de colonizadores mediterráneos (turdetanos, edetanos…).
- Zona indoeuropea (norte, centro y oeste): Pueblos autóctonos fusionados con celtas. En el norte, cultura castreña; en el centro y oeste, economía ganadera (vetones, lusitanos, vacceos…).
Llegaron pueblos mediterráneos en busca de metales y tierras: fenicios (siglo VIII a.C., Gadir, Malaka), griegos (siglo VII a.C., Emporion, Rhode). Destacaron los Tartessos (siglos VIII-VI a.C., valle del Guadalquivir, minería de oro y plata, Tesoro del Carambolo).
La Conquista y Romanización de la Península Ibérica
La conquista romana fue un proceso largo (más de dos siglos) y discontinuo:
- Segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.): Ocupación del sur y levante tras derrotar a los cartagineses.
- Hasta 154 a.C.: Consolidación de territorios y represión de revueltas.
- 154 a.C.: Guerras contra celtíberos (Numancia) y lusitanos (Viriato).
- 29 a.C.: El emperador Augusto domina el norte tras derrotar a cántabros y astures.
La romanización fue la asimilación de las formas de vida romanas. Fue un proceso progresivo y desigual. Aportaciones romanas: modelo social, mejoras económicas (agricultura, minería, comercio), legado cultural (latín, derecho romano, vida urbana, arte: Acueducto de Segovia, Teatro de Mérida…).
El Reino Visigodo
A inicios del siglo V, invadieron la Península: suevos (Gallaecia), vándalos (Bética) y alanos (Lusitania y Carthaginensis). El Imperio Romano recurrió a los visigodos, quienes formaron un reino con capital en Toledo (555). Su organización política se basaba en una monarquía electiva. Lograron la unificación territorial, religiosa (Recaredo se convierte al catolicismo) y jurídica (Liber Iudiciorum). Instituciones: Aula Regia (asesoramiento al rey), Oficio Palatino (administración central), duques (provincias) y condes (ciudades). Los Concilios de Toledo, asambleas religiosas presididas por el rey, adquirieron gran peso político.
El Reinado de Isabel II y la Construcción del Estado Liberal (1833-1868)
El Conflicto Dinástico y la Primera Guerra Carlista (1833-1840)
El nacimiento de Isabel II en 1830 generó un conflicto sucesorio. Fernando VII publicó la Pragmática Sanción, anulando la Ley Sálica. A su muerte en 1833, Isabel fue proclamada heredera y María Cristina asumió la regencia. Los partidarios de Don Carlos iniciaron la Primera Guerra Carlista, un conflicto dinástico e ideológico. Los carlistas defendían el absolutismo, el catolicismo y el foralismo (“Dios, Patria y Rey”). Tuvieron apoyo en Navarra y el País Vasco. El Convenio de Vergara (1839) puso fin al conflicto en el norte.
Las Regencias y el Surgimiento de los Partidos Políticos
Durante la minoría de Isabel II, hubo dos regencias: María Cristina (1833-1840) y Espartero (1840-1843). Surgieron los primeros partidos políticos:
- Moderados (Narváez): Soberanía compartida, gobierno centralizado.
- Progresistas (Espartero): Soberanía nacional, poder de las Cortes, más derechos individuales.
María Cristina promulgó el Estatuto Real de 1834 (carta otorgada). El motín de La Granja (1836) obligó a reinstaurar la Constitución de 1812, aunque en 1837 se aprobó una nueva Constitución (soberanía nacional, separación de poderes, derechos individuales, bicameralismo, poder del monarca, no confesionalidad).
El Reinado Efectivo de Isabel II (1843-1868)
Isabel II comenzó su reinado en 1843. Su reinado estuvo dominado por el enfrentamiento entre moderados y progresistas.
Década Moderada (1844-1854)
Los moderados (Narváez) controlaron el gobierno. Medidas:
- Constitución de 1845: Soberanía compartida, refuerzo del poder real, confesionalidad del Estado.
- Ley de Ayuntamientos: Restó autonomía municipal.
- Reforma fiscal: Impuestos directos e indirectos.
- Supresión de la Milicia Nacional.
- Concordato con la Santa Sede (1851).
- Ley de Instrucción Pública (1857).
Bienio Progresista (1854-1856)
El descontento provocó el pronunciamiento de Vicálvaro (1854). Isabel II cedió el gobierno a Espartero. Medidas:
- Desamortización de Madoz (1855).
- Ley General de Ferrocarriles (1855).
- Proyecto de Constitución de 1856 (“non nata”).
Unión Liberal (1858-1863)
O’Donnell formó la Unión Liberal. Destacó por:
- Expansión ferroviaria e industrialización.
- Política exterior agresiva: Guerra de África (1859-1860), intervención en México y Santo Domingo.
El reinado de Isabel II terminó con la Revolución de 1868, que la obligó a exiliarse.
El Reinado de Alfonso XIII y la Crisis de la Restauración (1902-1931)
Los Intentos de Regeneración y la Crisis Política
El reinado de Alfonso XIII (1902-1931) estuvo marcado por crisis políticas y sociales, iniciadas con la crisis de 1898. Los partidos dinásticos intentaron la regeneración política, pero la intervención del rey generó inestabilidad. Antonio Maura “revolución desde arrib”) impulsó reformas sociales, pero enfrentó la crisis de 1909 (Semana Trágica de Barcelona). José Canalejas “regeneración democrátic”) intentó reformas, pero fue asesinado en 1912. Se rompió el Turno de Partidos.
El Auge de los Movimientos Oposicionistas
Surgieron movimientos republicanos (Unión Republicana, 1903), nacionalistas (Liga Regionalista, Solidaridad Catalana) y obreros (PSOE, CNT). El PSOE creció moderadamente, y el anarquismo se centró en la acción directa (CNT, 1910).
La Intervención en Marruecos y la Primera Guerra Mundial
La intervención en Marruecos fue un tema central (Conferencia de Algeciras, 1906). La Semana Trágica de Barcelona (1909) fue una protesta contra la guerra. El Desastre de Annual (1921) agravó el conflicto.
España fue neutral en la Primera Guerra Mundial, pero el conflicto generó un auge económico que no benefició a los trabajadores, aumentando las tensiones sociales.
La Crisis de 1917 y el Trienio Bolchevique
En 1917, hubo una crisis generalizada: protestas militares (Juntas Militares de Defensa), políticas (Francesc Cambó) y sociales (huelga general). La Revolución Rusa impulsó el Trienio Bolchevique (1918-1921): ocupación de tierras, huelgas (La Canadiense),”pistolerism”.
El Desastre de Annual y el Golpe de Estado de Primo de Rivera
El Desastre de Annual (1921) generó descontento con la monarquía. El”Expediente Picass” reveló las deficiencias del ejército. Miguel Primo de Rivera dio un golpe de estado (1923), iniciando la Dictadura.
La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
El 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera dio un golpe de estado. Alfonso XIII lo nombró presidente, poniendo fin al sistema de la Restauración. La dictadura surgió por la crisis del sistema, la corrupción, la inestabilidad social y el fracaso en Marruecos.
Directorio Militar (1923-1925)
Disolvió las Cortes, suspendió la Constitución. Logros: restablecer el orden público, acabar con la violencia social, perseguir a los anarquistas, actuar contra el catalanismo. Éxito en Marruecos: rendición de Abd-el-Krim (Operación Alhucemas, 1925).
Directorio Civil (1925-1930)
Intentó institucionalizar el régimen (Unión Patriótica, Asamblea Nacional Consultiva). Política social:”paz socia” (Consejo de Trabajo, 1926). Política económica: proteccionismo, intervencionismo, obras públicas, monopolios estatales. Aumentó el déficit público.
La falta de apoyos llevó a la dimisión de Primo de Rivera (28 de enero de 1930). Alfonso XIII restauró el sistema parlamentario, pero la caída de la dictadura arrastró a la monarquía. Los republicanos se organizaron en el”Pacto de San Sebastiá”. En las elecciones municipales de abril de 1931, la victoria republicana condujo a la proclamación de la Segunda República.