La Crisis de la Monarquía Borbónica y el Fin del Antiguo Régimen
Durante el reinado de Carlos IV se produce la decadencia del despotismo ilustrado, iniciándose la crisis del Antiguo Régimen (A.R.). Esta crisis se originó por los efectos de la Revolución Francesa (1789). El gobierno de Floridablanca estableció un cordón ideológico sanitario para aislar a España y su imperio de las ideas revolucionarias.
La crisis del A.R. se aceleró debido al desprestigio del gobierno español, personificado en Manuel Godoy. Su alineamiento con las monarquías absolutistas europeas provocó la Guerra de la Convención (1793-1795) contra Francia. Tras las derrotas y la firma del Tratado de Basilea (1795), Godoy cambió de bando y firmó con Francia el Tratado de San Ildefonso (1796), estableciendo acuerdos de auxilio mutuo. Esto llevó a España a implicarse en guerras contra Gran Bretaña, a declarar la guerra a Portugal (Guerra de las Naranjas) por no aceptar el bloqueo continental, y en 1805 la flota franco-española fue derrotada en Trafalgar por Nelson.
El mayor error fue la firma del Tratado de Fontainebleau (1807), que daba libre paso por España a las tropas francesas con la excusa de conquistar Portugal. Esta decisión provocó la invasión francesa de España.
Comienzos de la Revolución Liberal: Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812
La Junta Suprema actuó como gobierno provisional hasta 1810, refugiada en Cádiz. Ante el avance francés, se disolvió, dando lugar a una Regencia (5 miembros) que gobernó en nombre de Fernando VII y convocó las Cortes de Cádiz (1810). Se realizaron elecciones indirectas por sufragio universal masculino, eligiendo diputados, lo que favoreció la concentración de liberales en las Cortes.
Los liberales consiguieron autoconstituir a las Cortes en una Asamblea Nacional constituyente, asumiendo la soberanía nacional. Un paso revolucionario fue que no fueron Cortes Estamentales, sino un parlamento unitario y moderno. Esta asamblea elaboró la Constitución de 1812, un documento legislativo que establecía una monarquía parlamentaria, eliminando definitivamente las estructuras del Antiguo Régimen.
Tendencias Políticas en las Cortes de Cádiz
Las Cortes de Cádiz estaban formadas por grupos con distintos intereses e ideologías:
- Liberales: Intelectuales y burgueses que reivindicaban la soberanía nacional y una Constitución que legitimara la división de poderes. Buscaban eliminar el Antiguo Régimen e instaurar un régimen liberal.
- Reformistas: Intelectuales con ideales reformistas del siglo XVIII. Pretendían reformas moderadas sin eliminar el sistema absolutista.
- Absolutistas: Nobleza, clero y burguesía terrateniente que defendían el Antiguo Régimen para no perder sus privilegios. Representaban una minoría en las Cortes.
El Proyecto Liberal: La Constitución de 1812
La obra más importante de las Cortes de Cádiz fue la redacción de una Constitución promulgada el 19 de marzo de 1812, que establecía los principios básicos de un Estado liberal:
- Reformas políticas: Aprobación de la Constitución de 1812 (inspirada en la francesa). Soberanía nacional, separación de poderes, cortes de una sola cámara elegida mediante voto universal masculino e indirecto, una monarquía constitucional, derechos individuales y el catolicismo como religión única.
- Reformas sociales y económicas: Igualdad jurídica de todos ante la ley, supresión de los señoríos jurisdiccionales (pero sin tocar la propiedad), desamortización de las propiedades eclesiásticas y supresión de la Inquisición. Supresión de los gremios para liberalizar el comercio.
La mayoría de las reformas no se pudieron aplicar debido a la guerra. Con la reincorporación de Fernando VII al trono, este derogó la obra legislativa de Cádiz y restauró el absolutismo.
La Guerra de Independencia (1808-1814)
La Guerra de Independencia fue provocada por la ocupación francesa del territorio peninsular. España tuvo como aliados a Portugal y al Reino Unido, en el contexto de los planes expansionistas de Napoleón por Europa.
Inicios de la Guerra
- Del Motín de Aranjuez al 2 de Mayo: Tras el Tratado de Fontainebleau, en 1808 las tropas napoleónicas ocuparon ciudades españolas. Este tratado provocó el Motín de Aranjuez (marzo de 1808), en el que Fernando VII pretendió subir al trono. Carlos IV abdicó a favor de su hijo Fernando VII (1808) y Godoy fue destituido. Napoleón actuó de mediador y convocó a los monarcas en Bayona, donde les obligó a abdicar, cediendo la corona a su hermano José I Bonaparte tras las Abdicaciones de Bayona. En España, el exilio de la familia real y el de Godoy habían dejado un vacío de poder. El pueblo español reaccionó contra los franceses el 2 de mayo de 1808 en Madrid, provocando una represión (Fusilamientos del 3 de Mayo), lo que inició la Guerra de la Independencia.
- Organización de la Resistencia: Las Juntas: Después de las insurrecciones de mayo, surgieron de forma espontánea las juntas de defensa, cuyos miembros eran elegidos por los ciudadanos. Por primera vez, el pueblo asumía la soberanía. Su objetivo principal era recuperar el trono para Fernando VII, además de organizar la defensa contra el ejército francés y realizar reformas político-sociales. Después se crearon juntas de defensa provinciales, y más adelante la Junta Suprema Central, establecida en Cádiz y dirigida por Floridablanca, que asumía la soberanía en nombre del rey Fernando VII y se convirtió en el órgano de gobierno representante de la voluntad del pueblo. En 1810, cedió el poder a una Regencia. Las Juntas se crearon por la lucha del pueblo por el retorno de Fernando VII, defendiendo un sistema político tradicional basado en el absolutismo y la religión católica, y constituyeron el germen del independentismo colonial.
- Reinado de José I Bonaparte: Napoleón convocó en Bayona una asamblea de notables (junio de 1808), obligándolos a jurar obediencia y a aprobar una carta constitucional a favor de José I. Esta carta constitucional, el Estatuto de Bayona, debía ser la nueva ley fundamental del reino, pero era en realidad una carta otorgada por el emperador que mantenía una monarquía autoritaria y conservadora. José I Bonaparte y el Estatuto de Bayona solo fueron adoptados por los denominados afrancesados, que veían a Francia como un modelo de progreso y se basaban en una política propia del despotismo ilustrado. Sin embargo, por falta de apoyos, el Estatuto de Bayona no entró en vigor.
Desarrollo del Conflicto
Las Juntas Supremas, después del 2 de mayo, reorganizaron el ejército regular y movilizaron milicias provinciales. Estas tropas tuvieron una actuación poco eficaz, aunque su participación junto a portugueses y británicos fue esencial en la derrota de Napoleón. Surgió la guerrilla, una estrategia cuya acción se basa en el conocimiento del terreno y en la colaboración de la población civil para desgastar al enemigo. Sus acciones contribuyeron a la derrota de Francia.
En la Guerra de la Independencia se vieron implicados Portugal y Gran Bretaña para acabar con la hegemonía europea de Napoleón. Como guerra civil, enfrentaba:
- Por un lado, a José I Bonaparte, apoyado por los ocupantes franceses y por los afrancesados, que admitieron una carta otorgada del Estatuto de Bayona.
- Por otro lado, a las juntas, en las que absolutistas y liberales se unieron por la causa de Fernando VII, con la colaboración de portugueses y del ejército británico de Wellington.
Fases de la Guerra de Independencia
- 1ª Fase (junio-octubre 1808). Los sitios y las victorias españolas: Los franceses van ocupando el territorio español, aunque reacciones como la Batalla de Bailén y los asedios de Zaragoza y Gerona frenaron el avance francés y obligaron a José I Bonaparte a abandonar Madrid.
- 2ª Fase (noviembre 1808-1812). Contraofensivas y victoria francesas: Napoleón entra en España al frente de la Gran Armée y repone a José I en el trono. Desembarcó en la península el ejército de Wellington para la defensa de Lisboa. El ejército francés ocupa las zonas más importantes excepto Cádiz, defendida por los británicos. La guerra de guerrillas, con líderes como “El Empecinado”, “El Cura Merino” y “Espoz y Mina”, llegó a tener grandes dimensiones y asoló al ejército francés. Al mismo tiempo, en Cádiz, la Junta Central se disuelve dando paso a una Regencia.
- 3ª Fase (1812/13). Ofensivas hispano-británicas: Napoleón retira tropas de España por su derrota en Rusia y el general británico Wellington inicia la ofensiva, derrotando a los franceses en los Arapiles y en la batalla de Vitoria (1813). Por el Tratado de Valençay (1813), los españoles acuerdan no invadir el sur de Francia si los franceses se van de Cataluña y liberan a Fernando VII.
Reinado de Fernando VII: Absolutismo y Liberalismo
En 1813, Napoleón firma el Tratado de Valençay, reconociendo a Fernando VII como monarca legítimo y la paz con España. El reinado de Fernando VII tiene 3 fases:
1. El Sexenio Absolutista (1814-1820)
El regreso de Fernando VII planteó el problema de integrar al monarca en el nuevo modelo político. Los liberales tenían dudas respecto a la voluntad del Rey de aceptar la nueva situación y lo hicieron regresar directamente a Madrid, donde debía jurar la Constitución de 1812 promulgada por las Cortes de Cádiz. Fernando VII mostró voluntad de aceptar las condiciones por temor a un enfrentamiento. Mientras, los absolutistas se organizaron para mostrar al Rey su apoyo para que se restaurase el absolutismo (Manifiesto de los Persas) y movilizaron al pueblo. Entonces, Fernando VII traicionó sus promesas y protagonizó, al llegar a España, un golpe de estado, al declarar mediante el Real Decreto del 4 de mayo de 1814 nulas la Constitución de 1812 y los decretos de Cádiz. En los meses siguientes se produjo la restauración del Antiguo Régimen.
Sin embargo, el gobierno de Fernando VII tuvo que hacer frente al objetivo de rehacer un país destrozado por la guerra y con las colonias en pie de guerra por su independencia. La oposición liberal recurrió a la conspiración y a los pronunciamientos, reclamando la vuelta del régimen constitucional. Los campesinos se opusieron a la restauración del régimen liberal y en el ejército se dio lugar a la creación de un sector liberal. La represión fue la única respuesta del gobierno.
2. El Trienio Liberal (1820-1823)
El 1 de enero de 1820, el coronel Rafael de Riego, al mando de soldados en Cabezas de San Juan, se sublevó proclamando la Constitución de 1812. La actuación de la oposición liberal y la pasividad del ejército obligaron al Rey a firmar la Constitución de Cádiz, convirtiéndose en monarca constitucional. Fernando VII convocó elecciones, formándose las Cortes con una mayoría de diputados liberales. Una junta de Gobierno provisional restableció la legislación de la Constitución de 1812, pero la colaboración del rey resultó imposible.
El clima político cambió, y los liberales se dividieron en dos grupos:
- Moderados: Argüelles, Martínez de la Rosa y Toreno, eran partidarios de reformas lentas y de intentar colaborar con el rey. Gobernaron los 2 primeros años.
- Exaltados: Con Riego y otros oficiales, más radicales, defendiendo cambios drásticos.
Las reformas políticas y sociales fueron la liberalización de la industria, la abolición de los gremios, de los señoríos jurisdiccionales y de los mayorazgos, la disminución del diezmo, desamortizaciones de tierras eclesiásticas, reformas fiscales del código penal y del ejército. El gobierno se enfrentó a una triple presión: las guerrillas absolutistas, las exigencias de los exaltados y la oposición del rey. Fernando VII buscó la alianza con las potencias europeas absolutistas, y la Santa Alianza encargó a Francia intervenir en España para restaurar el absolutismo. En abril de 1823, los Cien Mil Hijos de San Luis, al mando del duque de Angulema, repusieron a Fernando VII como monarca absoluto.
3. La Década Ominosa (1823-1833)
La vuelta al absolutismo fue seguida de una feroz represión contra los liberales. La única preocupación del gobierno de Fernando VII fue el problema económico, agravado por la pérdida de las colonias americanas, por eso adoptó posiciones más abiertas a la colaboración con el sector moderado de la burguesía financiera e industrial, nombrando a López Ballesteros ministro de Hacienda. Esta actitud del Rey fue mal vista por el sector más conservador de la Corte. En Cataluña, en 1827 se levantaron partidas realistas (Els Malcontents) que reclamaban mayor poder para los ultraconservadores y defendían las instituciones tradicionales. Este sector se agrupó en torno al posible sucesor de Fernando VII, Carlos María Isidro.
En 1830, nació Isabel, la hija del rey, que provocó un grave conflicto en la sucesión al trono. La Ley Sálica impedía el acceso al trono a las mujeres, pero Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción que derogaba la Ley Sálica. Los carlistas se negaron a aceptar la nueva situación, ya que se trataba de una lucha por imponer un modelo u otro de sociedad:
- Carlos María Isidro: Sus partidarios defendían el Antiguo Régimen.
- María Cristina: Para salvar el trono para su hija, se acercó a los sectores liberales.
En 1833, Fernando VII murió nombrando a su hija Isabel heredera al trono y como regente a María Cristina, pero el infante Carlos María Isidro se proclamó rey, iniciándose la 1ª Guerra Carlista.
Emancipación de la América Española (1808-1824)
Al tiempo que se producía en España la crisis del Antiguo Régimen, las colonias americanas luchaban por su independencia. Las causas de la independencia se debían a múltiples factores:
- El descontento de los criollos, al no poder participar en los órganos de gobierno y sus intereses económicos se veían afectados por el monopolio del comercio español.
- El ejemplo de los EEUU intensificó los sentimientos independentistas.
- Las ideas ilustradas y liberales llegadas de Francia.
- El vacío de poder creado por la invasión francesa.
- La incapacidad de la metrópoli para abastecer el imperio.
- El apoyo de Inglaterra.
Los criollos formaron Juntas o Cabildos en contra del poder español, destacando el de Caracas y el de Buenos Aires. Se distinguen dos fases:
- 1ª (1808-1814): Nacen los focos criollos rebeldes. La sublevación indígena en México de los curas Hidalgo y Morales fue aplastada.
- 2ª (1817-1824): Inglaterra apoyó a los criollos. El general San Martín independizó Argentina y Chile, y Simón Bolívar creó la Gran Colombia. Perú se independizó tras la batalla de Ayacucho (1824) ganada por el general Sucre.
A pesar de que Bolívar proyectó la creación de “EEUU Latinoamericanos”, las antiguas colonias se dividieron en estados independientes. España perdió todas sus colonias menos Cuba, Puerto Rico y Filipinas.