Corrientes Poéticas y Teatrales en España: De 1940 al Siglo XXI

La Poesía en los Años Cuarenta (a partir de 1936)

Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre, ambos poetas, desempeñan un papel esencial como anclaje entre la Generación del 27 y la poesía posterior. Los poemarios Hijos de la ira de Dámaso Alonso y Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre, publicados ambos en 1944, constituyen el punto de partida de la denominada poesía desarraigada.

En Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre, el yo poético aparece desde un presente de inquietud y postración, y recuerda una edad de oro o paraíso perdido. Por su parte, Hijos de la ira de Dámaso Alonso emplea el verso libre para expresar, en tono de pregunta, la protesta del yo poético contra el mundo.

Poesía Desarraigada

En la estela de Hijos de la ira se publica una serie de obras que presenta una visión pesimista y angustiada de la existencia. En ellas, el mundo, regido por un Dios arbitrario y cruel, se contempla como un caos que carece de sentido. Los poetas expresan, de este modo, una profunda disconformidad con la realidad, aunque no hacen referencia explícita a la situación política o social de España.

Sus principales obras son:

  • Blas de Otero: Ángel fieramente humano (1950) y Redoble de conciencia (1951). En estos dos libros, el poeta bilbaíno se interroga sobre el sentido de la existencia del ser humano (preguntas a Dios).
  • José Hierro: Tierra sin nosotros (1947) y Alegría (1947), donde la superación del dolor se erige en la condición necesaria para alcanzar la alegría.

Poesía Arraigada

En la poesía arraigada destaca el autor Luis Rosales con su obra La casa encendida (1949).

La Poesía Social

La línea dominante de la lírica española a principios de los años cincuenta es la denominada poesía social.

Las principales características de la poesía social son las siguientes:

  • La poesía se concibe como un instrumento de transformación política y social.
  • Denuncia la injusticia y la falta de libertad.

Los principales autores son los siguientes:

  • Gabriel Celaya: Cantos Íberos (1955).
  • Blas de Otero: Pido la paz y la palabra (1955).
  • José Hierro: Cuanto sé de mí (1957).

La Poesía del Medio Siglo

A finales de los años cincuenta se dio a conocer una promoción de poetas nacidos en los años previos a la Guerra Civil que recibe el nombre de Generación del Medio Siglo.

Las principales características de esta poesía son las siguientes:

  • Autobiografismo: Buscando integrar la vivencia individual en la circunstancia histórica.
  • Diversidad temática: Presente en obras como Palabra sobre palabra (1968–1992) de Ángel González.
  • Lenguaje conversacional e intimista: Desde el humor de Ángel González hasta la poesía meditativa de Francisco Brines en obras como Aún no (1971).

Destaca Jaime Gil de Biedma con Las personas del verbo, abordando temas como el paso del tiempo o la derrota de las ilusiones.

Los Novísimos

La publicación de Arde el mar (1966) y la aparición de la antología Nueve novísimos poetas españoles (publicada por el editor José M.ª Castellet) certifican el inicio de una etapa con ciertos autores que recibirán el nombre de novísimos. Castellet incluyó en su antología textos de autores como Pere Gimferrer o Ana M.ª Moix. También se unen al grupo otros poetas que comparten algunas características, como Luis Antonio de Villena o Antonio Colinas.

Las principales características de los novísimos son las siguientes:

  • Culturalismo: Aunque son también frecuentes las referencias a la cultura de masas (cine, música popular, cómic). Se ve en el poema Caligrafías de Pere Gimferrer o en su libro La muerte en Beverly Hills (1967).
  • Escapismo.
  • Esteticismo y decadentismo: Con Luis Antonio de Villena.
  • Barroquismo e influencia de las vanguardias.

La Lírica en los Años 80 y 90

Durante las décadas de los 80 y 90, la poesía estuvo marcada por la oposición entre la poesía de la experiencia y la poesía del silencio.

Poesía de la Experiencia

El germen de la poesía de la experiencia es el manifiesto La otra sentimentalidad, firmado en 1983 por Luis García Montero (quien se inspira en Ángel González), y al que se adhirieron otros poetas granadinos.

Características:

  • Antivanguardismo y anticulturalismo.
  • Ambientación urbana y contemporánea (ej. Diario cómplice, 1987, de García Montero).
  • Ficcionalización del yo e inclusión de elementos narrativos.
  • Poesía y temática amorosa donde destacan los valores éticos esenciales (dignidad, solidaridad) y el amor (ej. Usted, 1986, de Almudena Guzmán).
  • Tono conversacional, utilizando un lenguaje coloquial con ternura, humor y parodia (ej. Diario de un poeta recién casado, 1985, de Jon Juaristi).

La Poesía del Silencio

Iniciada por José Ángel Valente con su poemario Material memoria (1979).

Los temas principales, inspirados en parte por Juan Ramón Jiménez, son:

  • Reflexión metalingüística (ej. Columnae, 1985, de Jaime Siles).
  • La preocupación por la muerte (ej. Libro del frío, 1992-2004, de Antonio Gamoneda).
  • La búsqueda de alcanzar el absoluto o la plenitud.

La Lírica Reciente

La lírica más reciente a menudo presenta una mezcla de la poesía de la experiencia y la del silencio. Además de los poetas de las corrientes anteriores, surgen otros autores que cultivan una poesía meditativa, oscilando entre la celebración de la existencia y la melancolía por el paso del tiempo, con elementos autobiográficos. En los últimos años destacan autores como Eloy Sánchez Rosillo y Lorenzo Oliván.

El Teatro en los Años 40

La situación del teatro en España está condicionada por varias circunstancias: la desaparición de autores de referencia (Lorca, Valle-Inclán y Unamuno habían muerto) y el exilio de muchos otros. Esto, unido a una férrea censura, dificultó la innovación teatral. Así pues, el teatro de la primera posguerra muestra preferencia por la comedia de carácter evasivo y escapista.

La Comedia Burguesa

Se trata de una comedia intrascendente, pretendidamente costumbrista, continuadora del estilo de Jacinto Benavente. Los temas habituales son el honor, los celos, las infidelidades y los conflictos generacionales, que siempre tienen un desenlace feliz. Estas piezas muestran dominio de la técnica, con diálogos bien construidos para temas superficiales.

El Teatro Humorístico (Comedia del Disparate)

Destaca un humor absurdo, de raíz vanguardista, con situaciones alejadas de la norma convencional y cercanas al surrealismo. Los principales representantes son Miguel Mihura y Enrique Jardiel Poncela.

  • Miguel Mihura: Autor de Tres sombreros de copa, donde Dionisio duda entre el mundo respetable y burgués, y el mundo errante y libre del circo. Al final, es incapaz de saltar el muro infranqueable entre ambos mundos.
  • Enrique Jardiel Poncela: Busca una comicidad basada en la agudeza verbal y en la creación de situaciones insólitas, apelando a la inteligencia del espectador.

El Teatro Comprometido

Este teatro busca concienciar al espectador sobre la trágica condición humana y la realidad social.

Antonio Buero Vallejo

Pretende que el espectador tome conciencia de la trágica situación y condición del ser humano ante una existencia llena de dolor e incertidumbre. Sus obras (tragedias construidas sobre una base realista con elementos simbólicos) contienen una crítica a la realidad del momento, marcada por la miseria, la ignorancia y la falta de libertad. Combina problemas existenciales con compromiso social.

  • Historia de una escalera (1949): La acción transcurre en una escalera de vecinos donde pasan varias generaciones sin que mejore su situación social. La circularidad de la acción y la presencia simbólica de la escalera señalan la imposibilidad de las clases populares de alcanzar sus ideales.
  • Emplea distintas estrategias, como dar protagonismo a personajes históricos (Goya, Larra) que fracasan en su empeño de alcanzar una sociedad más justa y libre (ej. El sueño de la razón, 1970).
  • Utiliza el “efecto de inmersión” para que el espectador se introduzca en la conciencia de los personajes y perciba su miedo y dolor (ej. La Fundación, 1974).

Alfonso Sastre

Cultiva un teatro antibelicista y de agitación.

  • Escuadra hacia la muerte (1953).
  • La taberna fantástica (1966, estrenada en 1985).

Su teatro muestra preocupación por las consecuencias de un poder injusto sobre los individuos, tanto en ámbitos colectivos como en grupos más pequeños (familia). Plantea la rebelión como posibilidad contra ese orden injusto y aborda los problemas éticos cotidianos.

Los Dramaturgos Realistas

Varios autores escribieron y estrenaron obras que hablan de la injusticia, la discriminación, la represión, la violencia o la hipocresía en la sociedad española. Suele asomar en ellas una honda amargura y, en ocasiones, una oscura desesperanza. A este realismo se le suma pronto el simbolismo y el expresionismo para resaltar la crítica social.

  • La camisa (1960) de Lauro Olmo: Trata temas como la marginalidad, la miseria y la emigración, narrando la historia de una pareja que vive en una chabola.
  • Las salvajes en Puente San Gil (1963) de José Martín Recuerda: Muestra la llegada de una compañía de revista a un pueblo andaluz, evidenciando la hipocresía, la mojigatería y la barbarie de la España profunda.

El Teatro Experimental

Este teatro conecta con la tradición vanguardista del teatro del absurdo y el teatro de la crueldad de origen francés. El texto es un elemento más, dando gran importancia a los efectos especiales, la luz, el sonido, el vestuario, etc. El escenario es un lugar dinámico donde se intenta provocar o escandalizar al espectador. Muchas de estas obras son parábolas o alegorías que presentan una imagen pesimista de la condición humana.

Fernando Arrabal

  • Pic-nic: Obra antimilitarista donde los padres de Zapo visitan a su hijo en el frente para hacer un picnic. Se une Zepo, el enemigo, pero una bomba mata a todos.
  • El cementerio de automóviles: Personajes violentos e incomunicados viven en un desguace. Emanu toca la trompeta para aliviar el sufrimiento, pero los demás lo crucifican sobre el manillar de una bicicleta.

Francisco Nieva

Autor del llamado “Teatro furioso”. Su tema central es la crítica a la España tradicional marcada por la religión y la represión sexual. Defiende la transgresión y seguir el propio instinto. Incorpora elementos del carnaval, el esperpento y el surrealismo.

  • Pelo de tormenta (escrita en 1961, estrenada en 1997).

El Teatro en Democracia (Años 80 y 90)

Se abordan nuevos temas y técnicas teatrales.

La Sociedad Contemporánea

Muchas obras se centran en temas actuales: el clima social y político, la corrupción, las drogas, el terrorismo, la inmigración, la xenofobia, el racismo o la violencia callejera.

  • Fermín Cabal: Caballito del diablo.
  • José Luis Alonso de Santos: Bajarse al moro.

La Guerra Civil

Se evoca la Guerra Civil, sobre todo desde la perspectiva del bando derrotado.

  • Fernando Fernán Gómez: Las bicicletas son para el verano.
  • José Sanchis Sinisterra: ¡Ay Carmela!

Los Conflictos Psicológicos

Se aprecia un análisis de la intimidad: temas como la amistad, las relaciones de pareja o familiares aparecen en numerosas obras.

  • Paloma Pedrero: La llamada de Lauren.

El Teatro Reciente (Siglo XXI)

Irrumpe un grupo numeroso y heterogéneo de autores y autoras que aborda el teatro desde dos vertientes principales:

  1. Un teatro basado en el protagonismo del texto.
  2. Un teatro de experimentación radical, influido por diversas formas de representación como el teatro de la crueldad o la performance.

En la primera vertiente se enmarca Juan Mayorga. Su tema principal es la reflexión sobre las distintas formas de opresión o dominación y la indefensión de las víctimas ante el abuso y la violencia. Tiene obras ambientadas en la historia del siglo XX, como la Guerra Civil española (El jardín quemado), y dramas ambientados en el presente (El chico de la última fila).

En una línea más experimental destaca Angélica Liddell con obras como La casa de la fuerza. Esta pieza es una descarnada reflexión sobre la condición de la mujer en el siglo XXI y sobre el machismo cotidiano, en concreto, sobre los asesinatos y violaciones de niñas y mujeres en Ciudad Juárez (México). En la obra se superponen multitud de historias (desamor, dominación de género, dolor, suicidio, resistencia, locura) mientras de fondo suenan rancheras, mariachis, pop y música clásica.