1.4 El Reino Visigodo
En el año 409, llegaron a la Península invasiones de pueblos germanos: suevos, vándalos y alanos. Roma pactó con los visigodos, concediéndoles tierras en el sur de la Galia y en Hispania a cambio de expulsar a los invasores. Tras la caída del Imperio romano en el 476, el reino visigodo se extendía desde el Loira hasta el Tajo. Sin embargo, tras ser derrotados por los francos en la batalla de Vouillé (507), decidieron asentarse en Hispania, estableciendo Toledo como capital. Sigue leyendo