Europa en Crisis: Auge de Totalitarismos y Camino a la Guerra Mundial

El Triunfo Frágil de la Democracia y el Ascenso de los Totalitarismos (1919-1942)

Tema 11: El triunfo de la democracia en 1919 se limitó a zonas noroccidentales y atlánticas de Europa. En el resto del continente, surgieron regímenes dictatoriales. La crisis de la democracia se debió a:

  • Dificultades económicas post-guerra.
  • Agudización de conflictos sociales y laborales.
  • Tensiones nacionalistas entre Estados.
  • Antagonismo político interno entre izquierda y derecha.

Democracia Consolidada en Reino Unido

El triunfo militar mantuvo la democracia. Una nueva ley otorgó el derecho a voto a todos los varones mayores de 21 años y a las mujeres mayores de 30. El sistema electoral favoreció el bipartidismo y los gobiernos sólidos. La Cámara de los Comunes amplió sus funciones y se hizo electiva.

Un Gobierno de coalición intentó solucionar los problemas:

  • La difícil recuperación económica exigió un papel secundario y el Imperio Británico se reajustó, dotando a sus dominios de plena autonomía dentro de una Comunidad Británica de Naciones.
  • La resolución del conflicto irlandés dio origen al Estado Libre de Irlanda (1922) como nuevo dominio británico. Irlanda se proclamó como República independiente en 1947.

Los problemas socioeconómicos polarizaron las opciones políticas:

  • Partido Laborista: Formó breves gobiernos en 1924 y 1929-1930, pero fue incapaz de afrontar la Gran Depresión. Su representante fue Ramsay MacDonald.
  • Partido Conservador: Logró mayorías electorales y superó una huelga apoyada por los sindicatos laborales en 1926. Destacan S. Baldwin, N. Chamberlain y W. Churchill. En 1931, los conservadores se consolidaron y Baldwin hizo frente a la depresión con reformas socioeconómicas y proteccionismo imperial.

Conflictos internos (árabes y judíos en Palestina, movilización pacifista de Gandhi) redujeron su importancia frente a los desafíos del Eje italo-germano en Europa y el militarismo japonés.

El Declive de la Tercera República Francesa

La Tercera República, instaurada en 1871, continuó después de la Gran Guerra. La victoria militar dejó destrucción y amargura, provocando la pérdida de apoyo a la República, que demostró ser incapaz de solucionar muchos problemas. Aun así, no surgió una alternativa viable.

El sistema electoral proporcional favoreció el pluripartidismo y la debilidad de los gobiernos. La “tregua entre dos guerras” se caracterizó por:

  • Constante inestabilidad política.
  • Difícil recuperación económica con proteccionismo y préstamos estadounidenses.
  • Clima de conflictividad socio-laboral.
  • Debilitamiento demográfico por la guerra.

Las derechas francesas dominaron durante los años veinte. Los socialistas apenas consiguieron llegar al poder de la mano del Partido Radical (partido centrista que era el auténtico eje político de la Francia republicana).

La Gran Depresión agravó las tensiones y alimentó la desconfianza en el electorado. El Frente Popular ganó las elecciones de 1936 con apoyo de comunistas, socialistas y radicales, bajo la dirección de León Blum. Su programa de reformas internas no se pudo llevar a cabo por los peligros internacionales que socavaron al país y su Gobierno.

La derrota militar frente a los alemanes en 1940 fue el punto final.

El Fascismo en Italia

El fascismo se implantó en Italia en 1922, manifestando la crisis de las democracias. Se caracterizaba por la oposición violenta a la revolución social y la reforma democrática. El nuevo régimen se oponía a ambos proyectos y sacudió el orden del periodo de entreguerras.

La Crisis de Posguerra y el Ascenso del Fascismo

Italia y su sistema liberal-democrático quedaron comprometidos por las pocas ganancias territoriales tras la guerra. Los gobiernos nombrados por el rey Víctor Manuel III observaron el clima de conflictividad social tan intenso, pues el socialismo ascendió con el apoyo de la Confederazione Generale Lavoro, que en 1919 tuvo más de dos millones de afiliados.

Mussolini constituyó en Milán en marzo de 1919 un nuevo partido inspirado en la milicia (Fasci Italiani di Combattimento) que desde 1921, se llamó Partito Nazionale Fascista. El fascismo enfrentó a socialistas, comunistas y sindicalistas utilizando la violencia paramilitar para imponer sus ideas.

En octubre de 1922 se llevó a cabo la “Marcha sobre Roma” (manifestación de unos 40.000 fascistas que peregrinaron a la capital para aclamar a su líder). El rey y las élites fascistas decidieron pactar con el pretexto de que sin Mussolini “Italia era ingobernable”. Mussolini aceptó y formó un primer Gobierno de coalición. El Partido Fascista agrupaba a muchos militantes y a los camisas negras, convirtiéndose en el más poderoso.

El pueblo anhelaba la paz, de modo que aceptaron la subida de poder de este partido derechista que respetaba la propiedad privada y el libre mercado, pero no era conservador.

Doctrina del Fascismo

Para superar los ideales liberal-democráticos y hacer frente a los comunistas/anarquistas/socialistas/sindicalistas, Mussolini promovió una ideología fascista que militarizaba la sociedad civil. Todos debían someterse al Estado nacional y reconstruir el imperio. Este pensamiento se basaba en:

  • Un hipernacionalismo extremado: el nuevo imperio sería contrario al statu quo (beneficioso para las democracias que eran las culpables de la pérdida de Italia en 1919).
  • Un modelo de Estado renovado en un sentido dictatorial y totalitario a cuyo frente estaría un caudillo con poder indiscutible.
  • Un partido único y sólido con una ideología patriótica. Era un “ejército civil” que se encargaba de sostener el régimen contra los enemigos. El partido sería la cantera que se encargaba de movilizar a la sociedad en sus organismos sectoriales (sindicatos corporativos, organizaciones femeninas, etc.).
  • Un concepto de la vida y de la política como actividades paramilitares, pues el uso de la fuerza para alcanzar y mantener el poder político era legítimo.

Se exigía un alto grado de autarquía económica para hacer frente a una guerra inevitable.

De Dictadura Reaccionaria al Nuevo Estado Totalitario

De 1922 a 1924, el Gobierno de coalición del Duce del fascismo consiguió éxitos políticos, consolidando su poder. En 1924 impuso reformas. Giacomo Matteotti, crítico de la represión fascista, fue asesinado.

Entre 1924 y 1926, el rey Victor Manuel III (con poder limitado) y el Duce Mussolini (con poder ilimitado) convivieron. El Partido Nacional Fascista ganó muchos afiliados que administraron las instituciones como el Gran Consejo Fascista, que sustituía al Parlamento. El Estado asumió el control de sindicatos, organizaciones juveniles, etc.

El Duce solucionó un problema con el Vaticano y en 1929, firmó con Pío XI los Acuerdos de Letrán. En ellos se garantizaba la soberanía de la Ciudad del Vaticano y el carácter confesional del Estado italiano.

El Acercamiento de la Italia Fascista a la Alemania Nazi

Tras el triunfo del fascismo en Italia, tuvo éxitos exteriores. Su estabilidad reforzó su prestigio y el resto de países europeos se fijaron.

En 1924, Mussolini resolvió la cuestión de Fiume anexionándolo al Estado italiano tras 2 años de ocupación militar. También redujo el impacto de la Gran Depresión mediante políticas autárquicas.

Desde los años 30, Italia se volvió más importante a medida que resurgían las demandas de revisar los tratados de Versalles.

Desde el acceso al poder de Hitler en 1933, Mussolini se inclinó a favor del alineamiento con el nuevo régimen totalitario germano. Invadió y conquistó Abisinia en 1935, intervino junto a Franco en la guerra civil española y apoyó a Alemania en sus expansiones territoriales. El objetivo de Mussolini era apoyarse en Alemania para expandirse por el Mediterráneo y resurgir el imperio romano.

El Nazismo en Alemania

En enero de 1933, Adolf Hitler se convirtió legalmente en canciller de Alemania. En muy pocos meses, derribó el régimen democrático para transformarlo en el Tercer Reich. Se mantuvo como Führer y dictador carismático.

La República de Weimar durante los Años 20

La derrota de Alemania en la Gran Guerra dio lugar a una República democrática en 1919 con capital en Weimar, que sustituyó a la monarquía.

En 1919 Hitler se convirtió en Führer del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, conocido como partido Nazi. Hitler consideraba que la República era una imposición de las potencias vencedoras porque truncaba la soberanía alemana por la prohibición del Anschluss (unificación de Austria y Alemania) y por la entrega del “corredor de Dánzig” a Polonia. Alemania debía pagar grandes sumas como indemnización a las potencias vencedoras por la guerra. Esto provocó un mayor odio por parte de los nazis hacia las potencias extranjeras.

La República se consolidó durante los años 20 sobre la base de acuerdo político de los partidos de izquierda y de centro. Pese a su éxito estabilizando la economía, la República de Weimar tuvo que hacer frente a un doble desafío:

  • Por la izquierda, la agitación revolucionaria, pues el Partido Comunista había intentado imitar a los bolcheviques rusos con varias insurrecciones que fueron sofocadas por la policía, fuerzas armadas y los freikorps.
  • Por la derecha, la agitación nacionalista antidemocrática provocó un intento de golpe de Estado. El nazismo intentó tomar el poder en noviembre de 1923. El intento fue sofocado y Hitler condenado a 5 años de prisión, aunque pasó 9 meses. Así fue como decidió llegar al poder legalmente para destruir la democracia desde dentro.

El Nazismo como Doctrina y Religión Política

En 1923, la ideología nazi ya estaba consolidada. Se basaba en los siguientes principios:

  • Concepción de la patria alemana fundamentada sobre unas bases raciales que se consideraba superior a otra (raza aria germánica).
  • Visión social-darwinista de la vida y de la historia que enfatizaba la necesidad de preservar la pureza de la raza. Los considerados inferiores o deficientes, serían aniquilados.
  • Antisemitismo racial extremado, pues el judío era visto como una amenaza para la patria alemana.
  • Filosofía política que contemplaba al Estado como una entidad paramilitar para proteger a la patria. Así conseguían una sociedad obediente y jerarquizada opuesta a las ideologías revolucionarias y liberales.
  • Articulación del partido muy similar a un ejército civil que luchaba contra los enemigos de la patria. Un partido que sería la columna del Estado totalitario.

De la Marginalidad a la Toma de Poder

En los años 20, el nazismo no tuvo buenos resultados electorales. En las elecciones generales de 1928, 810.000 ciudadanos votaron a Hitler y consiguió 12 diputados en el Reichstag. El NSDAP contaba con 100.000 militantes que adoraban al Führer. Destacan Hermann Goering, Josef Goebbels y Heinrich Himmler.

Tras la Gran Depresión en 1929, la posición de los nazis cambió. El impacto de la crisis económica en Alemania fue muy severo: la producción industrial se redujo a la mitad, la inflación se desbocó y el número de parados aumentó. Hubo un cataclismo político por la miseria, la disminución de las rentas salariales y las quiebras patronales. Muchos sectores recurrieron a los nazis porque los veían como su salvación. Estos últimos utilizaban a los judíos como chivo expiatorio de los males ocurridos.

En las elecciones de 1930, el partido de Hitler consiguió casi 6 millones y medio de votos convirtiéndose en el segundo partido de Alemania. El NSDAP duplicó sus militantes. Los Gobiernos democráticos fueron incapaces de hacer frente a la crisis por lo que se acentuó el sentimiento antidemocrático. Incluso el presidente Hidenburg de la República gobernó al margen del Parlamento.

En las elecciones de 1932, los nazis consiguieron catorce millones de votos y 230 escaños. Los nazis aglutinaron en su torno a diputados derechistas a la democracia frente a una minoría de socialdemócratas.

El Estado Totalitario

El 30 de enero de 1933, Hidenburg entregó a Hitler el poder del Estado y le nombró canciller de Alemania. Se instauró casi inmediatamente la dictadura nazi. Hitler disolvió el Parlamento aprovechando el incidente del incendio del Reichstag.

Hitler promulgó el “decreto para la salvaguardia del pueblo y el Estado” anulando la Constitución. Después aprobó la Ley de Plenos Poderes que le otorgaba el poder de gobernar sin intervención de otros órganos del Estado.

En julio de 1933, prohibió todos los partidos y el NSDAP se convirtió en el único partido formando así un Estado totalitario. Hitler se convirtió en el dueño de Alemania sin ningún obstáculo pues Hidenburg falleció.

Hitler reprimió a los opositores políticos (comunistas, demócratas, anarquistas, etc.) y a los sectores considerados indeseables (judíos, homosexuales, gitanos, etc.). Creó a la Gestapo (policía secreta) y movilizó a las SS (grupo paramilitar de su partido que se convirtió en la policía política). Las detenciones, reclusiones, campos de concentración, métodos de tortura y el miedo acabaron con toda oposición. Esta represión también afectó a conservadores o personas de propio partido que discrepaban con Hitler. En junio de 1934 (“noche de los cuchillos largos”), Hitler ordenó la ejecución de antiguos camaradas radicales como Ernst Rohm.

La Represión contra los Judíos

Hitler se cebó con la población judía y cada vez era más radical su hostigamiento. Se diferencia en tres fases:

  • Entre 1933 y 1938, hubo una política de discriminación de los judíos: expulsión de la Administración, retirada de nacionalidad, prohibición de acceso a transportes, etc.
  • Desde la “noche de los cristales rotos” (asalto a barrios y negocios judíos), se inició una política de segregación física (guetos y campos de concentración).
  • Tras el inicio de la 2GM, comenzó la “solución final”: genocidio y exterminio de la población judía.

Una Sociedad Nazificada

La sociedad se reorganizó y adoctrinó de forma rápida y profunda. Las Juventudes Hitlerianas, el Frente del Trabajo Alemán, la Organización Femenina Nacional-Socialista, etc. tomaron parte de rituales y ceremonias en honor al Führer:

  • Desfiles nocturnos con antorchas.
  • Gigantescas marchas semimilitares con estandartes y pancartas.
  • Concentraciones con el saludo nazi al grito de “¡Heil Hitler!”.

La política social y económica se basó en superar los efectos de la depresión gracias a una creciente autarquía productiva y financiera que rompería los vínculos de Alemania con el exterior. Se aprobó un plan de grandes obras públicas y se promovió un crecimiento de la industria siderúrgica, carbonífera y de armamento.

Los gastos en armamento pasaron de ser el 18% al 58%. Las empresas de la industria pesada se beneficiaron de esto. El paro obrero descendió gracias a los nuevos empleos en obras públicas y la industria pesada. En 1938 se alcanzó el pleno empleo.

Se “arianizó” la economía en 1938, pues se obligó a los judíos a desprenderse de sus empleos para ser ocupados por alemanes desempleados. Los éxitos socioeconómicos contentaron a la población alemana tanto por temor a la oposición como por los beneficios.

Los Éxitos Iniciales en Política Exterior

La implantación del nazismo en Alemania suscitó asombro y terror en Europa, pero no hubo reacciones adversas. El régimen nazi alteró las bases internacionales con sus medidas:

  • Abandono de la SDN.
  • Retirada de la Conferencia de Desarme Internacional.
  • Implantación de un régimen económico autárquico.
  • Inicio del programa de rearme masivo.

Las grandes democracias occidentales no querían enfrentarse a Alemania. Intentaron una “política de apaciguamiento” con Hitler. Francia y Reino Unido temían otra Gran Guerra y la expansión del comunismo. Por ello consintieron todos los ataques nazis:

  • Plebiscito y unión del Sarre a Alemania en 1934.
  • Remilitarización de Renania (1936).
  • Ayudar militar a Franco en la guerra civil española (1936-1939).
  • Convergencia con Mussolini y establecimiento del Eje Roma-Berlín (1936).
  • Anexión unilateral de Austria (1938).
  • Desmembramiento de Checoslovaquia en virtud del Acuerdo de Múnich sancionado por Francia y R.U (1938).

Los éxitos diplomáticos de Hitler confirmaron su prestigio en Alemania y consolidaron su fama. Sin embargo, cuando amenazó con invadir Polonia a principios de 1939, las grandes democracias se vieron obligadas a enfrentarle. Así comenzó la 2GM.

Causas y Bandos Beligerantes de la Segunda Guerra Mundial

Tema 12:

Causas del Conflicto

En los años 20, las tensiones entre los países quedaron amortiguadas por el cansancio de las sociedades. La urgencia de reconstrucción coincidió con la bonanza económica y el arbitraje diplomático de la SDN, todo esto permitió unos años de paz. Pero a partir de 1929, la Gran Depresión desestabilizó a los países.

La Gran Guerra dejó conflictos latentes:

  • En los países vencidos que estaban disconformes con las cargas impuestas por los tratados de paz (Alemania, Austria y Hungría).
  • En algunos países vencedores quedaron descontentos con las ganancias territoriales (Italia).
  • Otros países temían por sus fronteras y desconfiaban de Alemania (Polonia, Yugoslavia).

La URSS tenía una posición reservada y hostil hacia el capitalismo y sus pérdidas territoriales. En el Extremo Oriente, los focos de tensión surgían del creciente movimiento antiimperialista.

Japón constituyó un nuevo imperio en la zona, excluyendo a las potencias occidentales. Este proyecto desafiaba a los imperios británico, francés, holandés y estadounidense. Entre 1931 y 1939 se fueron configurando los dos bandos que se enfrentaron: el de las potencias revisionistas (Alemania, Italia y Japón) y el de las potencias aliadas (Reino Unido y otros muchos Estados).

El Bando de los Aliados

Los principales aliados eran Francia y Reino Unido, que intentaron evitar la guerra cediendo a las demandas de los países totalitarios con su “política de apaciguamiento” (Abisinia, Renania, España, Austria y Checoslovaquia). En 1939 entendieron que la única manera de detenerlos eran las armas. Apoyaron a Polonia militarmente contra Alemania.

Iniciada la guerra se unieron Polonia (que ocasionó el conflicto), la URSS (inicialmente neutral y más tarde beligerante), EE.UU (neutral al principio) y países latinoamericanos, asiáticos, africanos y de Oceanía. Los únicos países neutrales fueron Suecia, Suiza, Irlanda, España y Turquía. Unos por el temor a las consecuencias, otros por la división ideológica de su población y otros por mantener la neutralidad. Algunos mostraron más interés por las potencias del Eje (la España de Franco) y otros por los aliados (Irlanda).


Las potencias del Eje:Alemania:Emprendió un rearme militar masivo e intentó negociar, intimidar y usar la fuerza con las fronteras centroeuropeas. Se consintió la remilitarización de Renania (1936), la intervención en la guerra civil española (1936-1939), la anexión de Austria (1938) y la ocupación de los Sudetes (1938) y Checoslovaquia (1939). Todo parte de un programa de expansión del régimen nazi de Adolf Hitler.Italia:Con el régimen fascista de Mussolini se inició una política imperialista y expansionista que le hizo abandonar su relación con Francia e Inglaterra. En 1935 invadió Abisinia y en 1936 firmó un pacto llamado “Eje Roma-Berlín”. Colaboró con Alemania y se anexionó a Albania en 1939.Japón:Hirohito era el emperador de origen divino de una monarquía. El pueblo japonés se consideraba racialmente superior al resto de pueblos. El imperio comenzó su desafío con la ocupación de Manchuria en 1931. En 1936 firmó con Alemania el Pacto Antikomintern y en 1937 invadió una región costera de la China central.Japón y Alemania en 1933 e Italia en 1937 abandonaron la SDN. En mayo de 1939, se firmó el Pacto de Acero entre Alemania e Italia que reforzó su relación. En agosto de 1939, firmaron el Pacto Ribbentrop-Mólotov (no agresión germano-soviético). Así Stalin ganaba tiempo y seguridad cediendo a las peticiones de Hitler. Así Hitler afrontaba las ofensivas del oeste sin riesgos.


PRIMERA FASE DE LA GUERRA (1939-1942):La iniciativa estratégica alemana:El 1 de septiembre de 1939, Alemania invadió Polonia. El día 3, Francia y R.U declararon la guerra a Alemania. La contienda tuvo lugar entre Alemania, Polonia, R.U y Francia hasta 1940.Italia y Japón fueron neutrales en ese momento. La URSS tampoco formó parte por su pacto de no agresión y su cooperación con el III Reich que le permitió apoderarse de territorios polacos y bálticos. EE.UU permaneció neutral. Alemania ganó sobre Polonia y la guerra se estancó ya que no hubo grandes movimientos.La situación cambió en la primavera de 1940, con la “guerra relámpago”. Conquistaron Noruega y Dinamarca e invadieron Holanda y Bélgica. Rebasaron las defensas francesas en el Rin y se acercaron al canal de la Mancha y la costa inglesa.Envolvieron por la espalda al ejército galo y forzaron a Francia a romper su alianza con Reino Unido. Francia entregó su fachada atlántica a los alemanes y posesiones africanas a los alemanes. Fue entonces cuando Italia se unió a Alemania atacando a los británicos en Egipto. El ministro británico Winston Churchill, resistió el expansionismo ítalo-germano. Los alemanes respondieron invadiendo Inglaterra y para ello requerían inutilizar sus defensas aéreas y suministros navales.La batalla de Inglaterra y la guerra naval en el Atlántico:– La batalla de Inglaterra (agosto de 1940) se inició con bombardeos aéreos sobre ciudades y centros industriales. Los alemanes no doblegaron la resistencia aérea británica y cancelaron la invasión por falta de medios. En octubre, la batalla de Inglaterra terminó en tablas:  a pesar de los bombardeos, no desembarcaron las tropas y Hitler sufrió su 1 derrota estratégica. R.U siguió cercado y aislado.- La guerra en el Atlántico: fue un combate por el corte de los transportes mercantes que abastecían R.U. Los británicos contaron con el apoyo de EE.UU en forma de armamento.En marzo de 1941, Roosevelt aprobó la Ley de Préstamo y Arriendo gracias al Congreso de EE.UU. En ella se facilitaba la venta de material militar a R.U y otros países aliados. En agosto, firmó con Churchill la Carta del Atlántico con compromisos de colaboración futura.R.U ganó cuando la guerra se extendía por el este de Europa y norte de África. Mussolini obtuvo pésimos resultados y Hitler tuvo que acudir en su ayuda en el sur de Europa y el norte de África con el envío del Afrika Korps con el general Rommel al mando. Así se extendió considerablemente la guerra.