El Batllismo: Reformas Sociales y Expansión del Estado en Uruguay
El Batllismo, durante la segunda presidencia de José Batlle y Ordóñez, implementó una serie de medidas que transformaron la sociedad uruguaya, especialmente en lo que respecta a los derechos de los trabajadores y el rol del Estado.
Beneficios para los Obreros
Batlle, defensor de la “clase débil”, impulsó leyes que mejoraron significativamente las condiciones laborales:
- Jornada Laboral de 8 Horas: Se estableció una jornada máxima de 48 horas semanales, con un día de descanso, mejorando la calidad de vida y fomentando la creación de empleo.
- Descanso Semestral: Los trabajadores tenían derecho a una semana de descanso cada seis meses.
- Ley de Prevención de Accidentes de Trabajo: Se implementaron medidas de seguridad en las industrias.
- Indemnizaciones por Accidentes y Despidos: Se garantizó el pago de indemnizaciones por accidentes laborales y despidos injustificados, con preavisos de dos meses.
- Acuerdos Colectivos: Se promovieron acuerdos entre sindicatos y empleadores, con jueces arbitrales para resolver desacuerdos.
- Seguro Obligatorio y Derecho a Huelga: Se implementó el seguro obligatorio para obreros y se reconoció el derecho a la huelga.
- Protección a Menores y Mujeres: Se prohibió el trabajo a menores de 13 años y se otorgaron derechos a las mujeres trabajadoras, como sillas para descansar y licencia por maternidad de 40 días.
Ampliación de las Funciones del Estado
El Batllismo buscaba un país de clases medias, reduciendo la desigualdad a través de un Estado intervencionista y redistribuidor. La estatización fue clave en este proceso, ampliando el capital estatal en servicios esenciales y fortaleciendo al Estado mediante la modernización política.
Estatización y Nacionalización
El Estado debía intervenir donde el capital privado no lo hacía, priorizando el servicio público sobre el lucro. Se buscaba sustituir a las empresas extranjeras, fortaleciendo la economía nacional.
La estatización tenía como objetivos:
- Abaratar los servicios.
- Mejorar su calidad.
- Incrementar los ingresos del Estado.
- Reducir las cargas fiscales.
- Impulsar el desarrollo nacional.
El Estado intervino en la economía y la sociedad, promoviendo leyes que favorecían a los más débiles y nacionalizando capitales extranjeros. Se crearon empresas públicas para competir con las extranjeras. Entre las medidas más importantes se encuentran:
- Nacionalización del Banco República: Se le otorgó el monopolio de la emisión monetaria y la capacidad de extender el crédito.
- Banco Hipotecario Estatal: Se destinó a la inversión inmobiliaria.
- Estatización del Banco de Seguros.
- Creación de Institutos de Investigación para la Energía.
- Estatización de Usinas Eléctricas y la Administración de Ferrocarriles y Tranvías.
- Reforma Educativa: La enseñanza se hizo gratuita en los tres niveles (primaria, secundaria y universitaria), creando la educación industrial, física y artística, así como el Liceo femenino.
- Leyes Sociales: Se implementaron leyes que beneficiaron a obreros, mujeres y niños, incluyendo pensiones a la vejez y el divorcio por la sola voluntad de la mujer.
El Batllismo sostenía que el Estado debía controlar aspectos básicos de la economía a través de monopolios estatales y crear leyes sociales para construir una sociedad de clases medias bajo un Estado benefactor, intervencionista y redistribuidor de las ganancias, garante del bienestar social.
Todo esto se financió con los impuestos cobrados a los ciudadanos.