La Revolución Liberal: Cortes de Cádiz y Constitución de 1812
A) Revolución Liberal
Durante la Guerra de la Independencia, se enfrentaron dos modelos políticos. Bonaparte impuso el Estatuto de Bayona (1808), una carta otorgada que preveía un régimen autoritario y reformista de cortes únicas, con libertades y derechos, en un intento de modernización del país. La Revolución Liberal supuso un cambio político, económico y social. Fue el inicio de un régimen liberal que se consolidó tras la muerte de Fernando VII. La Junta General Suprema fue sustituida por el Consejo de Regencia (Cádiz). Se negaron las abdicaciones de Bayona, se asumió la soberanía nacional en nombre de Fernando VII y se convocaron Cortes, que crearon un nuevo orden político y jurídico.
B) Las Cortes de Cádiz
Diputados elegidos para acudir a Cádiz (271 representantes, entre clérigos y nobles). Estas Cortes dictaron una serie de decretos, procedentes de la Constitución. Fueron unicamerales y las primeras cortes modernas reunidas en España (imitación de la Revolución Francesa). Aplicaron ideas como la Ilustración: su objetivo era elaborar una Constitución. Los decretos de las Cortes son de carácter social y económico.
C) La Constitución de 1812
La Constitución de Cádiz proclamó los principios del liberalismo político. Supuso el fin del Antiguo Régimen y el inicio del régimen liberal y constitucionalismo español, que se desarrollaría durante el reinado de Isabel II. La Constitución establece unos principios básicos. Fue aprobada el 19 de marzo de 1812 (día de San José, “La Pepa”), con escasa vigencia, pero recuperada durante el Trienio Liberal. Influyó en otros países como Portugal e Italia.
La Década Moderada (1843-1868)
En 1843, Isabel II fue proclamada mayor de edad a fin de evitar una nueva regencia. De 1843 a 1868 se produce la consolidación definitiva del régimen liberal español. La excesiva identificación de los moderados con la Corona y la marginación y represión de corrientes liberales fueron debilitando el régimen y desprestigiando a la monarquía, lo que provocó la crisis de 1868 y el final de su reinado. En 1844, Narváez se convierte en el presidente del gobierno, iniciando reformas que limitaban las libertades y fortalecían el poder de la Corona. La Milicia fue sustituida por la Guardia Civil (1844), se restringió la libertad de prensa (1845) con la nueva Ley de Imprenta, se promulgó una nueva ley de ayuntamientos (1845), una ley electoral restrictiva (1846) que daba derecho a voto al 1% de la población, y se realizó la reforma tributaria (1845). El proyecto de los moderados se plasmó en la Constitución de 1845, de consenso, que se mantuvo vigente hasta 1869. El objetivo era conformar un régimen político en un sentido moderado. La Constitución se basaba en el liberalismo doctrinario: fortalecimiento del poder real, adecuación del sistema político a las clases dominantes (sufragio), e intento de compaginar orden y libertad. Sus principios políticos son los siguientes: se establece una monarquía constitucional conservadora, una soberanía compartida de las Cortes con el rey, un aumento del poder real (iniciativa legislativa), Cortes bicamerales, sufragio censitario muy restringido (1%), supresión de la expresión del poder judicial, confesionalidad del Estado oficial (religión católica), y limitación de derechos y libertades. La Constitución de 1845 es el prototipo de la ideología moderada, marcará las líneas del Estado español durante el resto del siglo XIX y parte del XX, sus instituciones esenciales durante la Restauración (1874-1923) y breves periodos revolucionarios del Bienio Progresista (1854-1856) y el Sexenio Democrático (1868-1874).
En 1852, Bravo Murillo presentó un amplio programa de reformas que incluía la revisión de la Constitución de 1845.
División de los Moderados y los Excluidos del Sistema
Los excluidos del sistema son:
- Los Progresistas: Defensores de los derechos y libertades individuales frente al Estado, y la restauración de la Milicia Nacional.
- Los Demócratas: Surgen en 1849 como escisión de los progresistas, son la radicalización de sectores progresistas que demandan la soberanía nacional. Con el sufragio universal irán surgiendo “los republicanos”.
La Primera República (1873-1874)
Ante el vacío, las Cortes proclamaron la República, un régimen que se mostró inestable. En apenas un año se sucedieron cuatro presidentes, hubo un golpe de estado y un pronunciamiento alfonsino que le pondrá fin. El primer gobierno fue presidido por Estanislao Figueras, partidario de una república unitaria; otros republicanos defendían el federalismo, y los alfonsinos de Cánovas la restauración de la monarquía en la figura de Alfonso XII, hijo y depositario de los derechos dinásticos de Isabel II.
República Federal
Tras su dimisión, asume la presidencia Pi y Margall, con una mayoría del partido republicano federal. Fue un periodo de conflictividad debido a las divisiones entre los republicanos, que aparecían divididos entre la derecha republicana de Castelar y Salmerón. La principal obra legislativa de la República fue la elaboración de la Constitución de 1873, que no llegó a entrar en vigor. Establecía una República Federal con 17 estados (descentralización). La idea federal dio lugar al movimiento cantonal. Los republicanos intransigentes promovieron una República Federal desde abajo, que dio lugar a la creación de cantones. El levantamiento cantonal se inició en Cartagena y se extendió a Murcia.
El cantón de Cartagena resistió hasta enero de 1874. Para acabar con el cantonalismo, el gobierno inició un giro a la derecha recurriendo al ejército. Estamos ante la última etapa de la Primera República, la República unitaria o conservadora. Pi y Margall dimite en julio de 1873, siendo sucedido por Nicolás Salmerón. Su sucesor, Emilio Castelar, gobernó con una política unitaria y autoritaria, gobernó por decreto y suspendió las garantías constitucionales. El poder pasa al general Serrano, siguiendo la línea autoritaria conservadora de Castelar. Los más beneficiados de la situación fueron los alfonsinos de Cánovas, que preparaban la restauración borbónica en Alfonso XII, como solución para garantizar la estabilidad y el orden. Contaba con el apoyo del ejército. El 29 de diciembre de 1874, con el pronunciamiento del General Martínez Campos de Sagunto, finaliza la experiencia democrática de la República y el Sexenio, restaurándose la monarquía en la figura de Alfonso XII, dando paso a un régimen liberal conservador no democrático.