El Descubrimiento de América: Un Nuevo Mundo para España
El descubrimiento de América se enmarca dentro de los viajes de exploración de castellanos y portugueses en el siglo XV, motivados por la búsqueda de una nueva ruta a las Indias. La antigua ruta por el Mediterráneo estaba bloqueada por los turcos tras la caída de Constantinopla en 1453, y la nueva ruta que bordeaba África estaba controlada por los portugueses.
Cristóbal Colón, convencido de la esfericidad de la Tierra y creyendo que su diámetro era menor al real, pretendía llegar a las Indias por la ruta oeste, atravesando el Atlántico. Los avances técnicos en navegación, como el astrolabio, la brújula, las carabelas y el tipo de velas, hacían viable el viaje. Colón presentó el proyecto a Portugal, pero fue rechazado. Posteriormente, lo propuso a los Reyes Católicos, quienes, tras muchas dudas, lo aceptaron tras la conquista de Granada.
Objetivos y Acuerdos
Los objetivos de los reyes con el viaje eran expandir la fe católica y obtener beneficios económicos mediante la búsqueda de oro y especias. Los reyes firmaron un acuerdo con Colón, llamado Capitulaciones de Santa Fe, por el cual Colón sería nombrado almirante, virrey y gobernador de las tierras que descubriese, además de recibir la décima parte de las mercancías.
Los Viajes de Colón
Colón partió del puerto de Palos el 3 de agosto de 1492 con una nao (Santa María) y dos carabelas (Pinta y Niña). Tras una escala en Canarias, el 12 de octubre arribaron a la isla de Guanahaní (San Salvador) y después a Cuba y Haití. Colón realizó otros tres viajes, recorriendo las Antillas y parte de las costas del territorio americano. Murió en Valladolid, convencido de haber llegado a Asia y no a un continente nuevo.
La Bula Inter Caetera y el Tratado de Tordesillas
El Papa Alejandro VI concedió por la bula Inter Caetera todas las tierras descubiertas y por descubrir para Castilla a partir de un meridiano situado a 100 leguas de las islas Azores. Las presiones de Portugal llevaron a la firma de un tratado de partición entre ambas coronas, el Tratado de Tordesillas de 1494, por el que una línea imaginaria situada a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde separaba las dos zonas de influencia: la occidental para Castilla y la oriental para Portugal. De esta manera, la costa africana y el actual Brasil quedaron en manos portuguesas, y el resto de América en manos castellanas.
Impacto de América en España
Desde el inicio del descubrimiento, se vislumbraron las posibilidades que estos territorios presentaban para la explotación comercial.
Intercambio de Productos y Riquezas
La conquista americana permitió un intercambio de productos agrarios que eran desconocidos hasta entonces en uno u otro lado del Atlántico. El maíz, la patata, el cacao, el tabaco o el cacahuete fueron las aportaciones más relevantes desde América. Sin embargo, el oro y la plata fueron las mayores riquezas que se extrajeron de América.
Beneficios Económicos y Monopolio Comercial
Los nuevos territorios supusieron una importante fuente de ingresos para Castilla. El monopolio del comercio se otorgó al puerto de Sevilla, y la Casa de Contratación controlaba el tráfico de personas, mercancías y se aseguraba la recaudación de los tributos reales (quinto real). Durante la primera mitad del siglo XVI, se produjo un importante crecimiento económico en la Península, en parte debido a la colonización de América: los colonos demandaban todo tipo de productos, lo que hizo aumentar la producción y la actividad portuaria y comercial. No obstante, el elevado endeudamiento de la corona española para financiar la expansión y el mantenimiento del Imperio hizo que gran parte de este tesoro se gastara con mucha rapidez.
La Revolución de los Precios
La llegada de metales preciosos procedentes de América hizo subir los precios, sobre todo en las ciudades del sur y en los puertos donde llegaban las naves cargadas de oro y plata. Aunque en teoría no podía sacarse oro ni plata de los reinos peninsulares, esta prohibición no se cumplía; se traían metales preciosos de contrabando y se compraban productos europeos con estos metales. También la corona empezó a pagar los préstamos (fundamentalmente para sostener las guerras europeas) que le hacían los banqueros europeos con la plata americana. Poco a poco se formó un circuito que hacía salir la plata de Castilla hacia Europa. El rápido aumento de la cantidad de metal en circulación, tanto en España como en Europa, ante una oferta de productos que crecía más lentamente, fomentó el alza sostenida de los precios, dando lugar a un fenómeno conocido como la revolución de los precios.
Impacto Demográfico y Cultural
Desde el punto de vista demográfico, hubo castellanos que emigraron a América. No fueron muy numerosos, pero afectó tanto a la población peninsular como a la de América. También llegaron misioneros a evangelizar, convirtiéndose algunos en defensores de los indios frente a los abusos de los españoles (Fray Bartolomé de las Casas) y en protectores de las culturas indígenas, aprendiendo sus lenguas para transmitir el Evangelio.