Escultura del Quattrocento
La escultura del Quattrocento nace en Florencia bajo el impulso del humanismo, una doctrina antropocéntrica que recupera los valores de la Antigüedad clásica. En este periodo, el arte se independiza de la arquitectura y se centra en el estudio de la anatomía, la proporción y la perspectiva. Los artistas, que gozan de un alto prestigio social gracias al mecenazgo de la burguesía y la nobleza, utilizan principalmente el mármol y el bronce (técnica de la cera perdida) Sigue leyendo